El proyecto insignia de conectividad de la actual administración enfrenta un rezago. En los primeros dos años del gobierno de Claudia Sheinbaum disminuyeron los puntos de venta y recarga de Internet para Todos, servicio operado y en manos de la CFE, mientras que también se desaceleró el ritmo de habilitación de puntos wifi gratuitos en el país.
Internet para Todos ‘pierde red’ con menos sucursales de recarga y rezagos en puntos WiFi
CFE pierde puntos de venta y recarga
A septiembre de este año, las sucursales de comercialización de tarjetas SIM de CFE Internet para Todos registraron 201 puntos, lo que implica una disminución de 16.2%, si se compara con las 240 que existían en el último año de gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, de acuerdo con datos del plan de conectividad de la Comisión Federal de Electricidad y el cuarto informe de gobierno de la administración pasada.
Las principales sucursales de venta las siguen sosteniendo Financiera para el Bienestar y el Servicio Postal Mexicano.
La pérdida de puntos también se refleja en la red de recargas. A septiembre de este año, el servicio contabilizó 4,980 puntos, 14,375 menos que los 19,355 registrados en 2024, lo que representa una caída de 74.3%. El retroceso se concentra principalmente en los pequeños comercios, que pasaron de 16,909 puntos hace dos años a apenas 200 en la actualidad.
El despliegue de wifi se desacelera
La instalación de puntos wifi, por su parte, enfrenta una desaceleración. Actualmente, CFE cuenta con 118,000 puntos de internet gratuito a nivel nacional, lo que significa que en solo dos años se han desplegado 13,000, ya que al cierre de la anterior administración se contabilizaron 105,000.
El ritmo de expansión contrasta con el registrado en los últimos años del sexenio de AMLO. De acuerdo con cifras del propio gobierno, entre julio de 2022 y junio de 2023 se instalaron 53,277 sitios de internet, mientras que en el periodo de julio de 2023 a junio de 2024 se habilitaron otros 24,157.
¿Por qué no avanza el internet para todos del gobierno?
El rezago del plan de conectividad se enmarca en un contexto de cambios estructurales y disminución de presupuesto. La empresa subsidiaria, CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos, desapareció el año pasado y sus atribuciones pasaron directamente al área telecom de la matriz CFE.
El movimiento provocó que para este año el proyecto tuviera una reducción de 87.6% en su presupuesto , respecto al de 2025, según el análisis funcional programático del proyecto de presupuesto.
Los recortes coinciden con un periodo complejo para la operación del programa, marcado por ajustes internos de plantilla y una desaceleración en el despliegue de infraestructura. Fuentes con conocimiento del tema aseguraron a Expansión que solo en el primer semestre del año pasado, el plan de Internet para Todos no desplegó infraestructura, así como tampoco creó sitios nuevos en el país, generando fallas en su servicio. Sumado a los adeudos que enfrenta con proveedores .
El proyecto pierde de vista su objetivo central
Jorge Moreno Loza, abogado especializado en telecomunicaciones, consideró que el menor ritmo de expansión pone en entredicho el avance de uno de los proyectos insignia del Gobierno para reducir la brecha digital en el país que aún aqueja a 20 millones de personas.
Para el especialista, el problema de fondo es que se ha perdido de vista el objetivo de llevar conectividad a toda la población como parte de una política de Estado para impulsar la digitalización del país, una estrategia que, por su alcance, no debería depender de criterios comerciales, sino de una visión de largo plazo.
A ello, dijo, se suma la reducción de recursos, que genera incertidumbre sobre el alcance que tendrá el proyecto en los próximos años. La conectividad requiere financiamiento constante para sostener el despliegue de infraestructura y garantizar que los avances lleguen a las comunidades que aún permanecen desconectadas.
La falta de recursos sostenidos puede limitar la capacidad del Gobierno para convertir el acceso a internet en una herramienta efectiva para cerrar la brecha digital, lo que sería en detrimento para las personas que aún carecen de servicios de internet.
“El tema de CFE es el enfoque y es el que debe ajustar para llegar a objetivos planteados en una política pública que busca desarrollo efectivo. Creo que es inviable crecer un proyecto de conectividad con la falta de revisión y ajustes necesarios que permitan entender la necesidad del despliegue efectivo”, advirtió el especialista.
Mientras el Gobierno mantiene la conectividad como una pieza de su estrategia para reducir la brecha digital, los datos muestran un menor ritmo en la expansión de Internet para Todos.
La caída en los puntos de venta y recarga, la desaceleración en el despliegue de WiFi y el fuerte recorte presupuestal dejan dudas sobre cuál será el alcance que tendrá el proyecto en los próximos años y si la CFE contará con los recursos necesarios para recuperar el ritmo de expansión y llevar el servicio a las comunidades que aún permanecen desconectadas.