“La reforma nos obliga ya a tener controles de entrada y salida de forma digital, (con sistemas) que se guarden sin que se alteren, que no son modificables y que sea una evidencia de los horarios del trabajador, en el que también se contempla sus horas de descanso”.
"Hemos logrado tener ahorros del del 14% en costos en empresas que tienen más de 10,000 trabajadores", expresó Juan Carlos Vizcaíno.
El CEO aseguró que las empresas deben verlo más que como gasto, como una inversión ya que en cuestión de meses van a requerir el retorno de poder usar la tecnología machine learning inteligence artificial (sistemas automatizados), con pronósticos de demanda, pronóstico y demás para realmente su poder sus procesos y que y que esta parte de tecnología lo vean realmente como un ahorro y no como un gasto.
La tecnología no busca generar desempleo, sino reconfigurar puestos y capacitar al personal para asumir nuevos roles operacionales. Para adaptarse exitosamente ante la norma, las organizaciones deben trabajar en cuatro factores centrales de su propia estructura:
1.- Procesos: Eliminar tiempos muertos en la cadena de valor y elevar la productividad.
2.- Tecnología: Adoptar herramientas de Workforce Management y control digital.
3.- Roles: Reclasificar funciones, capacitar al personal y redistribuir cargas.
4.- Métricas: Reemplazar el control de horas presenciales por la medición de la efectividad real.
Al cambiar el enfoque corporativo de las horas trabajadas hacia la eficiencia, México mantendrá su competitividad global y logrará el objetivo central de la reforma: un verdadero bienestar laboral sustentable.
"El paso uno siempre va a ser entender claramente la diferencia entre reducir horas y rediseñar el trabajo. Es decir, analizar cuatro factores: los procesos que tiene la compañía, las tecnologías que estamos usando, los roles de los puestos y las métricas con las que medimos la productividad", explicó Rolando Blanco.