“Tenemos una sobreproducción derivada de la falta de exportación de ganado y la entrada de productos de Brasil solo generó una distorsión del mercado”, añadió en una entrevista realizada en julio.
Los productores cuestionan qué sentido tiene importar más carne cuando hay inventarios nacionales que no encuentran salida. Su argumento es que, antes de buscar producto en Brasil, habría que voltear hacia el productor mexicano.
La industria sostiene que esos volúmenes ayudan a cubrir faltantes de productos específicos, como pierna de cerdo, pierna y muslo de pollo y determinados cortes de res. También permiten incorporar mercancía a precios más bajos que los de otras fuentes de suministro.
Hernández cita como ejemplo el precio de la carne de res refrigerada importada en agosto. Mientras el kilogramo procedente de Estados Unidos, sujeto a las condiciones comerciales aplicables al tratado de libre comercio, superó los 11 dólares, el de un mercado con acceso mediante una exención arancelaria rondó los siete dólares.
La diferencia de precio, argumenta la representante del sector, permite complementar la oferta con productos más accesibles. El efecto final sobre el consumidor depende también de los costos de transporte, procesamiento, distribución y comercialización.
La licitación eleva el costo de acceder al cupo pero responde a fines recaudatorios
El cambio en la asignación también modificó la forma en que las empresas compiten por el volumen disponible.
Existen tres mecanismos para distribuir los cupos. En la asignación directa, el gobierno determina qué empresas reciben el volumen. En el esquema de primero en tiempo, primero en derecho, los interesados solicitan las cantidades disponibles y obtienen una parte conforme presentan sus solicitudes, hasta que se agota el cupo.
La licitación funciona de otra manera. Las empresas presentan ofertas económicas por kilogramo y compiten por el acceso a las toneladas disponibles. Quienes presentan las ofertas ganadoras reciben el volumen solicitado, sujeto a la disponibilidad del cupo y a las reglas del procedimiento.
El dinero ofrecido no se devuelve a las empresas, sino que queda en manos de la Federación. Por ello, el mecanismo introduce un costo adicional para acceder a las importaciones que se realizan sin arancel.