Alejandro Soberón Kuri preside CIE, empresa que Expansión ubica dentro de su ranking de los 100 empresarios más importantes de México.(DUILIO RODRÍGUEZ)
Luis Alejandro Soberón Kuri ocupa el lugar 34 en el ranking de Los 100 empresarios más importantes de México de Expansión . Su carrera está ligada a CIE y OCESA, dos empresas que transformaron el negocio de los espectáculos masivos en el país y colocaron al empresario detrás de algunos de los eventos más importantes realizados en México.
Antes de los estadios llenos comenzó organizando fiestas a los 17 años, vendió casas para pagar la universidad y produjo alrededor de 30 películas. El salto de escala llegaría con los conciertos y una decisión tomada ante un problema concreto: tenía a Paul McCartney, pero no tenía dónde presentarlo.
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¿Quién es Luis Alejandro Soberón Kuri y cómo construyó su carrera empresarial?
Alejandro Soberon Kuri(Archivo Expansión)
Alejandro nació en la Ciudad de México el 31 de mayo de 1960 dentro de una familia estrechamente vinculada con la UNAM. Su padre era académico de tiempo completo en la Facultad de Ingeniería Química y sus dos hermanos mayores también estudiaron en esa universidad.
A diferencia de ellos, eligió Administración de Empresas en la Universidad Iberoamericana. Su padre respetó la decisión, aunque le entregó únicamente 200 pesos, equivalente a lo que entonces habría costado estudiar en la máxima casa de estudios. El resto tendría que conseguirlo por su cuenta.
Soberón encontró la manera vendiendo casas de interés social en Tulpetlac, Estado de México. Después de seis fines de semana de trabajo reunió suficiente dinero para pagar los primeros tres años de la carrera.
Para entonces ya tenía experiencia organizando eventos. Había comenzado a los 17 años con graduaciones, fiestas y cócteles escolares; más adelante produjo cerca de 30 películas antes de concentrarse en el entretenimiento en vivo.
Desde Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE) desarrolló un negocio alrededor de la promoción de espectáculos, la operación de recintos y la venta de boletos, con proyectos como OCESA y Ticketmaster México.
Expansión reporta que CIE registra 5,448 millones de pesos en ventas y 866 empleados, además de cotizar en Bolsa. Alejandro también participa como consejero independiente de Banamex y América Móvil.
La decisión que terminaría cambiando la dimensión de su negocio llegó en 1993.
El proyecto que llevó los conciertos en México a otra escala
CIE había conseguido llevar por primera vez a Paul McCartney a México y necesitaba un recinto capaz de recibir entre 50,000 y 60,000 personas. La opción natural parecía ser el Estadio Azteca.
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Durante la negociación, sus administradores le dijeron a Alejandro que tenían una noticia buena y otra mala. “La mala es que no les vamos a rentar el estadio”, recordó. La llamada "buena noticia" era peculiar: si les facilitaba el contacto de McCartney y ellos conseguían contratarlo directamente, le regalarían dos boletos de primera fila.
La promotora salió del Azteca con el artista, pero sin un lugar donde realizar el concierto. Cuando Soberón explicó el problema a Barry Marshall, mánager del ex-Beatle, recibió una propuesta que cambió por completo el proyecto. “¿No tienes estadio, Alex? Construye uno”, le dijo.
Faltaban cuatro meses para la presentación y todavía no había terreno. La búsqueda terminó llevándolos a sobrevolar la Ciudad de México en helicóptero, donde localizaron ocho canchas de fútbol de tierra dentro del óvalo de la curva Peraltada del Autódromo Hermanos Rodríguez.
El equipo bajó, midió el espacio a pasos y comprobó que podía funcionar. Aun así, la intención inicial de Alejandro no era levantar realmente un estadio, sino demostrar al Azteca que CIE tenía otra opción para realizar el concierto. “Jamás pensaba hacer un estadio”, reconoció años después.
La negociación no cambió y aquella alternativa tuvo que convertirse en realidad.
Mientras avanzaban los planos, Paul McCartney coincidió con Madonna y le habló del nuevo recinto donde actuaría en México. El interés de la cantante permitió a CIE sumar un segundo espectáculo de escala mundial con pocos días de diferencia.
La apuesta creció junto con el riesgo. Sin tener terminado el estadio, la empresa comprometió entre 7.5 y casi 8 millones de dólares en garantías financieras para asegurar ambas presentaciones.
También comenzó a vender boletos cuando el público solo conocía el proyecto mediante planos:
- Madonna: 180,000 boletos
- Paul McCartney: 120,000 boletos
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Las gradas modulares quedaron listas en cuatro meses y los conciertos se realizaron a finales de 1993. Lo que había nacido como una solución de emergencia demostró que podía convertirse en un negocio permanente.
The Rolling Stones contrataron el recinto en 1994 para presentarse en enero de 1995 y vendieron 240,000 entradas. Después llegaron tribunas de concreto con 25,000 asientos, partidos de los Diablos Rojos del México y festivales como Vive Latino y Corona Capital.
El papel de Alejandro Soberón en el regreso de la Fórmula 1 a México
MÉXICO, D.F., 23JULIO2014.- Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno del Distrito Federal, Claudia Ruiz Massiu, titular de la Secretaria de Turismo y Alejandro Soberón Curi, presidente de Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE), dieron a conocer el retorno de la Fórmula Uno en el Autódromo Hermanos Rodríguez a partir de 2015. FOTO: GUILLERMO PEREA /CURTOSCURO.COM(Guillermo Perea)
México dejó de recibir Fórmula 1 después del Gran Premio de 1992. Durante los años siguientes, el Autódromo Hermanos Rodríguez continuó recibiendo otras categorías internacionales y CIE/OCESA destinó más de 37 millones de dólares a mantener y actualizar las instalaciones.
Volver a recibir la máxima categoría exigía una transformación mucho mayor. El circuito necesitaba contar con la homologación Clase 1 de la FIA y adaptar su infraestructura a los estándares de un Gran Premio moderno.
Entre 2014 y 2015 se estructuró un proyecto en el que participaron CIE/OCESA, el Gobierno Federal y el Gobierno de la Ciudad de México. Para el periodo 2015-2019 se estableció un compromiso global de 360 millones de dólares: 210 millones correspondientes al Consejo de Promoción Turística de México y 150 millones comprometidos por CIE.
Dentro del proyecto se reportó una inversión aproximada de 72 millones de dólares para la remodelación general del Autódromo, además de los recursos destinados a cumplir las exigencias técnicas de la FIA y operar la carrera.
Durante las discusiones sobre el nuevo trazado, Alejandro llevó a la mesa una idea nacida de su experiencia con espectáculos masivos. “¿Y si metemos la pista por en medio?”, planteó al hablar del Foro Sol.
MEXICO CITY, MEXICO - APRIL 21: Aerial view of an empty Foro Sol at Autodromo Hermanos Rodriguez during lockdown to halt spread of COVID-19 on April 21, 2020 in Mexico City, Mexico. Mexico is under health emergency, which implies that only essential activities are permitted. Government suggested population to stay at home but quarantine is not obligatory as there is major concern about the economic activity. Hugo Lopez-Gatell Undersecretary of Prevention and Health Promotion announced the extension of the measures until at least, May 30 in those cities with a bigger risk and number of contagion. (Photo by Hector Vivas/Getty Images)(Hector Vivas/Getty Images)
La propuesta implicaba hacer pasar los monoplazas dentro del estadio y aprovechar una grada existente para 25,000 espectadores. Para su creador, sin embargo, el verdadero valor estaba en la experiencia que podía producir. “Cruzar una pared de 30 mil personas puede ser profundamente impresionante”, explicó.
Conseguir la autorización abrió otra negociación. “La FIA no quería; hicimos estudios, negociaciones, nos aferramos a nuestra idea”, recordó Alejandro.
Hermann Tilke, diseñador alemán de circuitos, terminó incorporando el Foro Sol al nuevo circuito. La sección se convirtió en una de las zonas más lentas del recorrido y permitió que los autos atravesaran el estadio.
La reconstrucción comenzó formalmente el 24 de julio de 2014 y se prolongó durante 15 meses. Los trabajos incluyeron 80,200 metros cuadrados de nuevo asfalto, un trazado de 4,305.88 metros, un edificio de pits de 25,878 metros cuadrados, nuevas áreas técnicas y tribunas que llevaron la capacidad total del complejo hasta alrededor de 155,000 asistentes.
La FIA otorgó al Autódromo Hermanos Rodríguez la homologación Clase 1 el 4 de octubre de 2015. Semanas después, del 30 de octubre al 1 de noviembre, México recibió nuevamente un Gran Premio tras 23 años de ausencia.
Aquella primera edición movilizó a 13,500 trabajadores, incluidos 9,500 contratados específicamente para el evento, generó una derrama económica cercana a 8,000 millones de pesos y llegó por televisión a 185 países.
Este 1 de noviembre, el Autódromo recibe su onceavo Gran Premio de México consecutivo desde el regreso de la F1 a México, pero todo comenzó con un empresario que superó obstáculos, limitaciones y nunca aceptó un no como respuesta.