Publicidad

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

Nuestras Historias

Claves para un makeover que sorprenda

El interiorismo, hecho como una intervención posterior a un proyecto, tiene por objetivo vestir el espacio; transformar un lugar insípido en algo sumamente interesante.
mié 04 diciembre 2019 01:38 PM
Renovación interior
Interior monocromático, de lujo, blanco, con electrodomésticos y gabinetes incorporados: un lienzo listo para personalizarse.

Si estás pensando en hacer un makeover en tu propiedad, debes saber que el reto es sacar el mayor provecho posible de espacios y hacerlos rentables. Esto es, mejorarlos, dejarlos funcionales y dotarlos de personalidad sin que la inversión sea muy alta.

Para que un espacio sea atractivo, debe distinguirse de la competencia por su diseño. Deben tener una temática, contar una historia. Y a partir de este concepto generador, tomar las decisiones adecuadas para materializar la idea.

Publicidad

Algunas opciones ideales para darle nueva vida a un espacio, sin destinar demasiado presupuesto, son:

  • Usa color, pero con sabiduría. Es cierto que aplicar color en un muro automáticamente hace que el espacio se perciba más lleno y sea más atractivo en primera instancia. Pero antes de elegir el color de moda o el del año, se deben tomar en cuenta los siguientes aspectos:

    • Psicología del color, qué sensaciones se quieren evocar.
    • Para quién se está diseñando. ¿El público meta busca colores atrevidos o es más conservador? ¿Se busca complacerlos o desafiarlos?
    • Estilo general del espacio. El color y el resto del diseño deben ser aliados, no contraponerse.
    • Que el color cumpla con su función de diseño. Si el sitio es pequeño y se quiere agrandar, probablemente un color oscuro en el plafón no es lo más adecuado. O bien, si la idea es que un espacio sea acogedor, lo menos indicado es un espacio completamente blanco
  • Usa texturas en distintas aplicaciones. Papel tapiz, cortinas, ropa de cama, mobiliario. Estas visten muchísimo y no son caras. Por ejemplo, puede ser menos caro un papel tapiz en un muro ciego que colgar arte en él.
  • Usa objetos de artistas y artesanos locales. Primero, si se usa algo local, difícilmente los usuarios lo habrán visto en otras partes, y segundo, se ahorra en fletes e importaciones. Consumir local siempre añade valor y existen opciones de todos los precios y todos los estilos.
  • Personaliza cuando sea posible. Existen marcas que permiten personalizar diseños. Esto da un sello distintivo, que es lo opuesto a usar productos de línea. Aunque hay excepciones, toma en cuenta que personalizar o mandar a hacer es más caro.
Publicidad
  • Conserva todos los elementos existentes que valgan la pena. Si se trata de un inmueble con valor patrimonial es necesario asesorarse con un experto en restauración y conservación, pues los edificios catalogados tienen muchas restricciones y es importante proceder con conocimiento de causa. Pero los edificios sin valor arquitectónico o artístico también pueden tener elementos reciclables que al final del día ahorran dinero. Puede ser desde la herrería de las ventanas, la madera en clósets y puertas, árboles o las texturas en los muros. Muchas veces la intención es partir de cero, sobre todo cuando el presupuesto lo permite; pero en general, si algo sirve y puede rescatarse, ¿por qué no hacerlo? Al final, todo lo que conforma a un edificio, cuenta parte de la historia del mismo. Y por otro lado, es más sustentable aprovechar un material que simplemente tirarlo.
  • Hazlos confortables. Desarrolla las adecuaciones necesarias para que el espacio sea cómodo en términos lumínicos, acústicos, térmicos y antropométricos. En otras palabras, cada detalle para generar una sensación holística de bienestar.
Publicidad
¿Tienes poco tiempo?
Infórmate en menos de cinco minutos de lo más importante del día.

¡Falta un paso! Ve a tu email y confirma tu suscripción (recuerda revisar también en spam)

Hubo un error. Por favor intenta más tarde.

Publicidad
Publicidad