El ánimo de los inversionistas mejoró luego de que Donald Trump sugirió que la guerra podría terminar en un plazo de dos a cuatro semanas, mientras que Irán manifestó disposición a negociar bajo ciertas condiciones. Este escenario debilitó al dólar y favoreció a divisas emergentes como el peso mexicano, que se ubica entre las de mejor desempeño en la jornada, de acuerdo con Monex.
En Estados Unidos, los principales índices bursátiles abrieron al alza. El Dow Jones avanzó 0.69%, el Nasdaq ganó 0.70% y el S&P 500 subió 0.56%, reflejando un mayor apetito por riesgo ante la expectativa de un menor impacto prolongado del conflicto en los mercados globales.
Sin embargo, el mercado energético sigue enviando señales mixtas. Aunque los precios del petróleo retroceden, con el WTI cotizando en 98.93 dólares por barril y el Brent en 101.50 dólares, ambos se mantienen en niveles elevados tras semanas de tensión. La mezcla mexicana de exportación alcanzó el martes los 104.72 dólares por barril, reflejando que, pese a las expectativas de tregua, el riesgo geopolítico aún no desaparece por completo.
En el frente económico, el reporte de empleo privado de ADP en Estados Unidos mostró la creación de 62,000 puestos en marzo, por encima de las expectativas del mercado, lo que refuerza la narrativa de resiliencia económica, aunque sin modificar de forma sustancial las expectativas de política monetaria.
En Europa, el fortalecimiento del euro también contribuye a la debilidad del dólar, luego de que el PMI manufacturero superó las previsiones. En conjunto, el mercado cambiario refleja una rotación hacia activos fuera del dólar.