Defensa en retroceso
Los conflictos globales suelen ser beneficiosos para las empresas de defensa y, en general, los fabricantes de armas han registrado ganancias significativas desde principios de 2026.
Sin embargo, a corto plazo, el precio de las acciones de varias grandes empresas ha caído desde el inicio de la guerra, lo que refleja el temor a posibles interrupciones en el suministro.
Existe un retraso en la respuesta a cualquier aumento de la demanda debido a los largos plazos de entrega y producción.
Según Sam Stovall, director de inversiones de CFRA, los inversores "no observan una producción significativa de nueva tecnología".
Las acciones del grupo alemán Rheinmetall cayeron 17% en un mes, mientras que las de Thales descendieron 6.7% y las de RTX —antes Raytheon Technologies— 6.4%.
La aviación en crisis
El sector de las aerolíneas ha sido uno de los más afectados, pues la guerra ha provocado cancelaciones generalizadas de vuelos y desvíos de rutas para evitar zonas sensibles.
El alza vertiginosa del precio del combustible para aviones redujo aún más los márgenes.
Otro motivo de preocupación, según Stovall, es "la confianza del consumidor, afectada por los precios más altos en las gasolineras y el aumento del costo de las reservas para las vacaciones de verano".
Las acciones de la alemana Lufthansa cayeron 19% en un mes, las de International Airlines Group (IAG, empresa matriz de British Airways e Iberia) 15.9% y las de la aerolínea de bajo coste Ryanair 10.2%.