No obstante, este entorno inflacionario, aunque impulsa utilidades nominales, también podría generar episodios de volatilidad similares precisamente a los de los años 70 si se intensifican las presiones en precios, especialmente en alimentos y energía.
"Con un PIB real moderado y un deflactor que se mantiene elevado, el PIB nominal corre cómodamente por encima del 5%, y eso se traduce en un crecimiento de ingresos robusto para el S&P 500", coincidió Mauricio Gil Hernández, subdirector de inversiones de fondos de Finamex.
En el entorno inflacionario y de expansión del gasto, "las empresas con poder de precio pueden trasladar costos al consumidor. El gasto fiscal ayuda a sostener consumo, empleo e inversión pública. Y mayor liquidez sistémica favorece valuaciones más altas", explicó Gutiérrez.
Pero detrás del optimismo, comienzan a aparecer señales de fragilidad, señalan los analistas. En este caso, el rally ha estado altamente concentrado en pocas emisoras, principalmente tecnológicas vinculadas a inteligencia artificial y semiconductores, lo que reduce la solidez del movimiento alcista en el largo plazo. Además, las valuaciones lucen exigentes, lo que deja poco margen ante cualquier decepción en resultados o en las expectativas de crecimiento.
¿Puede continuar el rally?
Finamex advierte que, aunque los reportes corporativos han sido positivos, las guías hacia adelante muestran mayor cautela debido a la incertidumbre geopolítica y al comportamiento del petróleo. A nivel macro, el rally descansa en una combinación delicada: liquidez abundante, gasto fiscal elevado e inflación persistente. Si uno de estos pilares falla, el mercado podría resentirlo.
El consenso entre analistas apunta a que el mercado aún tiene espacio para avanzar, pero bajo condiciones específicas. Para Ramsé Gutiérrez, la continuidad del rally dependerá de que se mantengan cuatro factores: crecimiento de utilidades en la segunda mitad del año señales de moderación inflacionaria continuidad en la inversión ligada a inteligencia artificial una participación más amplia de sectores, más allá de las megacaps. Si estos elementos no se materializan, el escenario más probable es una fase lateral o episodios de corrección.
Greyhound Trading incluso plantea un escenario más optimista en el corto plazo —con alzas adicionales de entre 10% y 15%—, pero condicionado a que la economía global mantenga su resiliencia.
Gil Hernández agrega que la principal señal de alerta es una inflación que lleva un periodo inusualmente prolongado por encima del objetivo, lo que deja muy poco margen para absorber nuevos shocks.