Durante la campaña, De la Espriella prometió fortalecer la seguridad, reducir el tamaño del Estado, bajar impuestos e impulsar la producción de petróleo y gas. Su triunfo fue recibido como un cambio de rumbo frente al gobierno de izquierda de Petro y como una señal favorable para los inversionistas, especialmente por su agenda más cercana al sector privado y su alineación política con Donald Trump.
Sin embargo, la reacción de los mercados fue menos eufórica de lo esperado. El índice COLCAP caía 4.38% hacia las 14:05 horas, a 2,393.30 puntos mientras las acciones de Ecopetrol retrocedían cerca de 10%, en su peor jornada desde 2022, pese a que la petrolera estatal podría beneficiarse de una política energética más favorable a la exploración y producción de hidrocarburos.
Aunque vale la pena señalar que los mercados, a nivel global, siguen atentos a las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. De hecho, la Bolsa de Nueva York terminó con resultados mixtos el lunes, en una jornada en la cual las principales acciones tecnológicas -incluidas Google y SpaceX- cerraron con una fuerte caída, mientras los inversores seguían de cerca el desarrollo de las negociaciones entre Washington y Teherán.
La explicación principal está en que buena parte del resultado ya estaba descontado. Desde la primera vuelta del 1 de junio, los activos colombianos habían acumulado avances importantes: el peso se fortaleció, el dólar se acercó a niveles de 3,400 pesos colombianos y los bonos soberanos redujeron sus rendimientos. Para algunos inversionistas, la confirmación del triunfo abrió espacio para una toma de utilidades.
Ajustar el déficit sin perder el crecimiento económico, su reto
En un análisis difundido este lunes, Oxford Economics considera que la victoria de De la Espriella está en línea con su escenario base y mejora el balance de riesgos frente a una eventual victoria de Cepeda. La firma espera que el nuevo gobierno busque reducir un déficit fiscal cercano a 7% del PIB este año y devuelva la deuda pública a una trayectoria sostenible. Pero advierte que ese ajuste también frenaría el consumo y el crecimiento económico, aunque ayudaría a reducir presiones inflacionarias.
De la Espriella no ha ocupado antes un cargo de elección popular y no cuenta con bancadas propias en el Congreso, lo cual implica un reto político importante ante decisiones que podrían resultar impopulares. Aunque partidos con mayoría legislativa lo respaldaron en la segunda vuelta, ese apoyo respondió en parte al rechazo a Cepeda, por lo que mantenerlo sin hacer concesiones será difícil.
Por ello, Oxford Economics anticipa una consolidación fiscal lenta, con el déficit bajando apenas a 3% del PIB hacia 2030. Y advierte que el primer examen llegará pronto, tras asumir el 7 de agosto, el nuevo presidente deberá lograr la aprobación del presupuesto antes del plazo del 20 de octubre.
El vínculo con Estados Unidos será otro tema a seguir de cerca por parte del electorado y la comunidad internacional. El Departamento de Estado felicitó al presidente electo y señaló que el gobierno de Trump espera trabajar estrechamente con su administración. Esa cercanía podría facilitar apoyo estadounidense en seguridad y combate a grupos armados, uno de los temas centrales de la campaña de De la Espriella.
Pero el mismo giro político que entusiasma a los mercados también trae riesgos. El presidente electo ha planteado gobernar mediante decretos y poderes de emergencia para conseguir victorias rápidas. Oxford Economics considera que los contrapesos judiciales limitarían esa estrategia, aunque advierte que cualquier intento de debilitar instituciones sería un riesgo extremo para Colombia.
Con información de AFP