Mano dura
Una década después del acuerdo de paz con las FARC, la campaña ha estado marcada por la violencia de grupos armados con bombas, drones explosivos y el asesinato de un candidato presidencial.
Desde el histórico acuerdo de paz con las FARC en 2016, la tasa de homicidios se mantiene estable, en alrededor de 25 por cada 100,000 habitantes, pero la extorsión, la minería ilegal y los desplazamientos se han disparado.
De la Espriella culpa a Petro, a quien llama "jefe de la mafia" y amenaza con llevarlo ante la justicia de Estados Unidos.
El abogado dijo a la AFP que buscará el respaldo de Trump e Israel para atacar a la guerrilla con bombardeos y fumigaciones de narcocultivos en el mayor productor mundial de cocaína.
Defiende el porte de armas, la construcción de megacárceles, la explotación de petróleo con fracking, r ecortar un 40% el Estado y ha dicho que lo "ideal" sería dolarizar la economía.
De nacionalidad colombiana y estadounidense, se opone al intento de Petro de negociar con los grupos armados con escasos avances para enterrar décadas de conflicto armado. Según analistas, estas organizaciones aprovecharon para enriquecerse y expandirse.
De la Espriella promete poner fin a las conversaciones bajo el lema "la paz no se negocia, se impone". También busca acabar con el tribunal surgido del pacto de paz, que juzga crímenes atroces del conflicto y ofrece penas alternativas a la cárcel a quienes reparen a las víctimas y cuenten la verdad.
Una vida de lujos
Detrás de una urna de cristal antibalas y con saludo militar, De la Espriella se convirtió en un fenómeno político. Alardea de cantante y de su vida de lujos en Italia.
"Conecta con un electorado que ya está muy cansado de la inseguridad y necesita soluciones de choque" pero también encarna un modelo "aspiracional" del "empresario que construyó su fortuna", dice Luisa Lozano, experta de la Universidad de La Sabana.
Sin experiencia política, sus detractores lo critican por sus frecuentes comentarios machistas y homofóbicos y por defender como abogado a paramilitares narcotraficantes.