El Nasdaq, el índice que agrupa los principales valores tecnológicos de la Bolsa de Nueva York, cerró el martes su mejor trimestre desde 2020, gracias al interés de los inversores por el desarrollo de la IA. De abril a junio, el Nasdaq subió más de un 21%, la mayor subida en tres meses desde la primavera de 2020, cuando las bolsas recuperaron parte de las gigantescas caídas provocadas por el comienzo de la pandemia del covid-19.
El S&P 500 (+14.87%) y el Dow Jones (+12.90%) también registraron importantes subidas en el periodo, a pesar de los temores que ha causado el conflicto en Medio Oriente. "El sector tecnológico ha sido el motor" del avance de Wall Street, "a pesar de la debilidad registrada en junio", señala Jeff Buchbinder, de LPL Financial.
Los inversionistas no han centrado su atención en los gigantes digitales, también han depositado su confianza en otras compañías vinculadas a la IA, como fabricantes de procesadores.
El S&P 500 terminó la última jornada del mes con un avance de 0.79%, en 7,499 puntos, mientras que el Nasdaq subió 1.52% y el Dow Jones ganó 0.26%. El impulso vino principalmente del sector tecnológico, en particular de las emisoras ligadas a inteligencia artificial y semiconductores, que consolidaron uno de sus mejores periodos recientes.
"A menudo, cuando se registra un trimestre muy bueno, se observan recogidas de beneficios el último día. Hoy no ha sido así, lo que también refleja optimismo de cara al tercer trimestre", añade el analista a la AFP.
El cierre positivo contrastó con el balance mensual, en junio, el S&P 500 retrocedió 1.1% y el Nasdaq cayó 2.8%, mientras que el Dow Jones avanzó 2.5%, según Monex. El apetito por riesgo siguió presente, pero con una rotación más selectiva, donde los inversionistas privilegiaron a fabricantes de chips y algunas emisoras industriales, mientras redujeron exposición en otros segmentos de tecnología y consumo.
Las expectativas de crecimiento en utilidades, el gasto de las grandes tecnológicas y la demanda por semiconductores mantuvieron el entusiasmo en Wall Street. Sin embargo, el mercado también empezó a mostrar señales de mayor exigencia: las valuaciones elevadas, el posicionamiento optimista y las condiciones de sobrecompra en algunos sectores sugieren que el rally podría necesitar una pausa antes de extenderse.
En el frente económico, los datos de empleo en Estados Unidos dieron soporte al mercado. Las ofertas laborales subieron en mayo a su cifra más alta en dos años, lo que reforzó la percepción de resiliencia en la economía estadounidense. Al mismo tiempo, la moderación de algunos riesgos en Medio Oriente ayudó a reducir presiones sobre el petróleo, aunque la incertidumbre comercial y geopolítica continuó como factor de cautela.
La Reserva Federal se mantuvo como otro eje de atención. En junio, el banco central estadounidense dejó sin cambios su tasa de referencia en un rango de 3.50% a 3.75%, pero el mercado leyó un tono todavía restrictivo después de que sus integrantes ajustaron al alza sus proyecciones de inflación para 2026 y 2027.