En la primera sesión posterior a la eliminación, el DAX alemán avanzó 1.5% y el KOSPI surcoreano 5.4%, mientras que el S&P/BMV IPC mexicano retrocedió 0.9%, el Bovespa brasileño cayó 0.9% y el COLCAP colombiano perdió 0.9%. Tres sesiones después, el mercado alemán acumulaba una ganancia de 3.9%, en contraste con caídas de 2.2% en Brasil, 1.6% en México y 0.9% en Corea del Sur, lo que refuerza que cualquier impacto asociado al resultado deportivo suele ser pequeño y rápidamente superado por otros factores económicos y financieros.
Uno de los trabajos más influyentes sobre este fenómeno, elaborado por Alex Edmans, Diego García y Øyvind Norli y publicado , en The Journal of Finance, encontró que las derrotas en rondas de eliminación de la Copa del Mundo generan, en promedio, rendimientos anormales negativos cercanos a 0.49% durante la siguiente sesión bursátil. En contraste, las victorias producen un efecto considerablemente menor e incluso estadísticamente débil.
"La explicación es principalmente conductual", señaló Alik García, experto en inversiones de Valmex. Añade que la decepción colectiva deteriora temporalmente el estado de ánimo de los inversionistas, reduciendo ligeramente su disposición a asumir riesgos.
"Diversos estudios muestran que, cuando una selección nacional es eliminada de un torneo importante, el mercado bursátil del país suele registrar rendimientos ligeramente inferiores al promedio en la sesión siguiente. El 'efecto derrota' se puede defender algo, mientras que el 'efecto victoria' también existe, pero es considerablemente más débil y de corta duración", explicó Ramsé Gutiérrez Hernández, Senior Vice President y Co Head of Investments México. El especialista añadió que el fenómeno no responde a un deterioro económico, sino a cambios temporales en el sentimiento del mercado.
La influencia del Mundial sobre los mercados incluso comienza antes del silbatazo final. Un estudio del Banco Central Europeo (BCE), en 2012, que analizó millones de operaciones bursátiles durante la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010, encontró que cuando jugaba la selección nacional, el número de transacciones disminuía alrededor de 45% y el volumen negociado cerca de 55%. Además, cada gol reducía aún más la actividad y la sincronía entre las bolsas locales y los mercados internacionales se debilitaba, evidencia de que muchos inversionistas simplemente dejaban de mirar las pantallas para concentrarse en el partido.