El petróleo más caro y las tasas de largo plazo más altas complican las valuaciones de las tecnológicas. El estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán renovó las tensiones en Medio Oriente y llevó al Brent nuevamente hacia los 91 dólares por barril.
El crudo acumula tres sesiones al alza ante el riesgo de que el conflicto se prolongue y continúen las restricciones alrededor del estrecho de Ormuz. El efecto se trasladó rápidamente al mercado de bonos. El rendimiento del Treasury estadounidense a 30 años alcanzó 5.34%, su mayor nivel desde 2007, mientras también aumentaron los rendimientos de la deuda de Alemania, Francia, Reino Unido y Japón.
Para las tecnológicas, esta combinación resulta especialmente adversa, debido a que, cuando aumentan las tasas de largo plazo, sube el costo de financiar inversiones y disminuye el valor presente que los inversionistas asignan a utilidades que esperan obtener en los próximos años.
El golpe es particularmente relevante para las compañías ligadas a inteligencia artificial, cuyos planes de expansión requieren inversiones multimillonarias en centros de datos, chips y capacidad de cómputo.
El incremento del VIX a su mayor nivel en aproximadamente dos semanas muestra que la cautela también empieza a extenderse entre los inversionistas, dicho índice subió 2.7% este martes.
La corrección encuentra además a Wall Street con posiciones particularmente cargadas hacia activos de riesgo. La encuesta global de gestores de Bank of America correspondiente a agosto muestra niveles de efectivo cercanos a 3.5%, entre los menores de las últimas décadas, y una elevada asignación hacia acciones.
Una eventual burbuja relacionada con inteligencia artificial y un aumento desordenado de los rendimientos de los bonos aparecen precisamente entre los principales riesgos identificados por los administradores de fondos.
La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo en julio su tasa en un rango de 3.50% a 3.75%, y los débiles datos económicos recientes habían reducido a alrededor de 35% la probabilidad que el mercado asignaba a un aumento en septiembre. Sin embargo, un petróleo persistentemente caro podría limitar ese margen al incrementar nuevamente las presiones inflacionarias. Las minutas de la última reunión de la Fed serán publicadas el miércoles.