Los datos sugieren que el mercado mexicano no atraviesa necesariamente un boom generalizado de operaciones, sino uno mucho más concentrado, ya que menos transacciones están movilizando montos mayores.
De acuerdo con PwC, que usa una metodología distinta para medir el fenómeno, durante el primer semestre de 2026 se registraron 69 operaciones por aproximadamente 22,600 millones de dólares, un aumento de alrededor de 210% en valor frente al mismo periodo de 2025, mientras que el número de transacciones disminuyó cerca de 3%.
Detrás de ese crecimiento, sin embargo, estuvo un grupo reducido de grandes operaciones. PwC calcula que alrededor de 78% del valor total del M&A mexicano durante el primer semestre provino de un reducido grupo de transacciones de gran escala, principalmente en energía, bienes raíces, servicios financieros, logística y transporte.
Entre las mayores cerradas durante el semestre se pueden destacar la compra del 50% restante de Prolec GE por GE Vernova, por 5,275 millones de dólares; la adquisición de Iberdrola México por Cox, valuada en alrededor de 4,170 millones; y la compra de Fibra Macquarie por Fibra Mty, estimada en unos 1,700 millones. A ellas se sumó la adquisición de 68% adicional del negocio de personas físicas de Buró de Crédito por TransUnion, por 662 millones de dólares.
Así, mientras las compañías mexicanas prácticamente desaparecieron de las grandes compras internacionales durante los primeros siete meses del año, compradores nacionales y extranjeros siguieron destinando capital a activos mexicanos considerados estratégicos.
PwC estima que los compradores extranjeros representaron alrededor de 50% de las operaciones realizadas en México durante el primer semestre, prácticamente la misma proporción que un año antes y por encima de 39% observado en la primera mitad de 2024. Asimismo, Estados Unidos se mantuvo como la principal fuente de adquirentes extranjeros.
La firma atribuye ese interés a la integración productiva entre México y Estados Unidos, su papel en las cadenas regionales de suministro y el potencial de ciertos activos mexicanos como plataformas de expansión.
¿Por qué dejaron de comprar afuera?
Los reportes no ofrecen una explicación directa sobre el desplome de las adquisiciones realizadas por compañías mexicanas en otros países. PwC, por ejemplo, describe un entorno general que podría estar contribuyendo a una mayor cautela corporativa y caracterizado por una desaceleración económica, tensiones geopolíticas, cambios en política comercial e incertidumbre arancelaria han llevado a los compradores a desplegar capital de manera más selectiva y disciplinada.
La revisión del T-MEC también se ha convertido en un factor para las decisiones de inversión. La firma señala que la incertidumbre sobre reglas de origen, requisitos de contenido regional y posibles medidas arancelarias puede prolongar los procesos de decisión y reforzar la preferencia por negocios con flujos visibles, resiliencia y relevancia estratégica.