La institución atribuyó la presión cambiaria al limitado progreso de las negociaciones del T-MEC y al fortalecimiento del dólar durante la sesión. Sin embargo, precisó que el índice DXY, que compara al billete verde con una canasta de seis monedas, terminó sin cambios frente al cierre previo.
En contraste, el S&P/BMV IPC acumuló cinco jornadas consecutivas al alza y recuperó un nivel que no registraba desde mayo. El avance coincidió con las ganancias de Wall Street, donde el Nasdaq subió 1.05%, el S&P 500 ganó 0.58% y el Dow Jones aumentó 0.69%.
La divergencia muestra que la presión sobre la moneda convivió con compras de acciones mexicanas, en una jornada favorable para las bolsas estadounidenses.
El regreso del IPC por encima de los 70,000 puntos, por sí solo, no implica que se hayan disipado los riesgos comerciales que pesan sobre el tipo de cambio.
Entre las emisoras con avances destacados también estuvieron OMA, con 5.37%; Quálitas, con 4.72%; ASUR, con 3.01%, y GAP, con 2.85%. Las ganancias de las aeroportuarias reforzaron el impulso de la telefónica sobre el mercado mexicano.
La siguiente referencia será la inflación quincenal al consumidor en México, que se publicará este jueves 22 de octubre y aportará nuevas señales sobre el panorama de precios y las próximas decisiones de tasas del Banco de México.