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Afores tardarán hasta una década en modernizar sus inversiones: Hamilton Lane

La elevada concentración del ahorro para el retiro en deuda gubernamental y el rápido crecimiento de los recursos administrados complican la transformación de los portafolios.
Retrato de Juan Delgado, co-CEO de Hamilton Lane, con la leyenda La Entrevista
Juan Delgado-Moreira, co-CEO de Hamilton Lane, señaló que el propio crecimiento acelerado de los recursos administrados por las Afores hace que su asignación a instrumentos de inversión diversificados se vuelva complejo. Las Afores en México pueden invertir hasta el 30% de sus activos en instrumentos estructurados y activos alternativos, de acuerdo con las disposiciones de la Consar; no obstante, actualmente este porcentaje no alcanza el 8%. (Cortesía de Hamilton Lane)

Las Afores mexicanas podrían tardar entre cinco y diez años en transformar sus portafolios de inversión para acercarse a las mejores prácticas internacionales de diversificación, pese a contar con un marco regulatorio avanzado y un volumen creciente de recursos para financiar proyectos productivos, estimó Juan Delgado-Moreira, co-CEO de Hamilton Lane, en entrevista con Expansión.

El directivo explicó que el sistema mexicano de pensiones avanza hacia una mayor participación en activos privados e infraestructura, pero todavía arrastra una estructura de inversión marcada por su dependencia histórica de la renta fija.

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"Las carteras tardarán a lo mejor de cinco a diez años en empezar a reflejar global best practices", señaló Delgado-Moreira, al explicar que el proceso está condicionado tanto por el origen del sistema como por la velocidad a la que continúan aumentando los recursos administrados.

Al cierre de septiembre de 2026, las Afores administraban 9.08 billones de pesos, de acuerdo con cifras de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), frente a 8.06 billones del mismo mes del año anterior, un crecimiento nominal de aproximadamente 12.6%.


A pesar de ese crecimiento, los valores gubernamentales todavía concentraban 50.59% de los portafolios de las Siefores, mientras que los instrumentos estructurados representaban 7.95% y las Fibras otro 3.05%, según datos del regulador correspondientes a septiembre.

Esto significa que aproximadamente la mitad de los recursos de inversión del sistema permanece colocada en deuda del gobierno, aunque la composición varía según la edad de los trabajadores y la estrategia de cada administradora.

El crecimiento también es un reto

Para Delgado-Moreira, uno de los principales obstáculos de las Afores es precisamente su acelerado crecimiento. Los nuevos flujos de aportaciones obligan a los administradores a colocar recursos de manera continua, al mismo tiempo que buscan modificar gradualmente la composición de sus carteras.

En otras palabras, no basta con diversificar las inversiones existentes, sino que también es necesario encontrar oportunidades capaces de absorber los recursos que ingresan constantemente al sistema.


El directivo comparó este proceso con el entrenamiento deportivo, en el que las instituciones necesitan ganar flexibilidad y adaptar sus capacidades a mayores exigencias. Y apunta que los nuevos flujos reducen progresivamente la relevancia de las inversiones realizadas en años anteriores, por lo que los cambios en la asignación de activos requieren ajustes constantes y una visión de largo plazo.

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Sin embargo, Delgado-Moreira rechazó que exista resistencia generalizada de las administradoras mexicanas a aumentar su exposición a inversiones alternativas.

"Yo no veo que haya resistencia por ninguna parte. Lo que veo es que hay un crecimiento natural que lleva tiempo, no es instantáneo", afirmó.

El ejecutivo señaló que desarrollar equipos especializados, incorporar talento y concretar inversiones en infraestructura son procesos que requieren tiempo. Como ejemplo, explicó que una transacción de infraestructura de cierto tamaño puede tardar entre tres y seis meses, o incluso más, en estructurarse y financiarse.

También consideró que la regulación mexicana se encuentra entre las más avanzadas internacionalmente y que las administradoras cuentan con equipos directivos de alto nivel.

Por ello, distinguió entre la sofisticación del marco normativo y la composición efectiva de las inversiones. Mientras el primero permite avanzar hacia una mayor diversificación, las carteras todavía reflejan las condiciones históricas bajo las cuales se desarrolló el sistema mexicano.

Infraestructura, una oportunidad para las Afores

Uno de los destinos naturales de esta transformación, según Hamilton Lane, será la infraestructura, particularmente en sectores como energía, comunicaciones digitales, construcción y financiamiento de proyectos. Delgado-Moreira sostuvo que el interés de las Afores por estos activos continuará creciendo, tanto por las necesidades de inversión del país como por su potencial para contribuir al desarrollo económico.

A diferencia de la adquisición de bonos gubernamentales, las inversiones en proyectos privados requieren capacidades especializadas para evaluar riesgos, negociar estructuras de financiamiento y administrar inversiones de largo plazo. De ahí que la modernización de los portafolios no dependa únicamente de que exista espacio regulatorio para invertir en nuevos instrumentos, sino también de la capacidad de las administradoras para identificar y ejecutar operaciones.

El ejecutivo señaló que México cuenta con condiciones para seguir desarrollando estas capacidades y rechazó que la falta de talento represente una limitación estructural para la industria. Por el contrario, consideró que el crecimiento del ahorro pensionario y las oportunidades profesionales asociadas con la administración de esos recursos pueden atraer a más especialistas al sector.

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La relevancia de las inversiones alternativas también radica en que permiten canalizar recursos hacia proyectos que no necesariamente se financian mediante los mercados bursátiles tradicionales, como infraestructura energética, activos inmobiliarios o deuda privada.

Sin embargo, ampliar su participación no garantiza automáticamente mayores rendimientos, ya que estos instrumentos también implican riesgos de liquidez, valuación y ejecución, por lo que su incorporación debe responder a los objetivos y horizontes de inversión de los trabajadores.

Hamilton Lane busca crecer en México

La perspectiva de Hamilton Lane sobre el mercado mexicano es favorable hacia 2027, particularmente por las oportunidades vinculadas con el desarrollo energético y la infraestructura. Delgado-Moreira sostuvo que estos proyectos pueden generar un efecto multiplicador sobre otras industrias y dinamizar tanto el financiamiento privado como las fusiones y adquisiciones.

"Somos súper bullish de lo que tienes de crecimiento a partir de marzo del 27", afirmó el directivo.

Por su parte, Salvador Almeida, responsable de las operaciones de Hamilton Lane en México, explicó que la firma pretende fortalecer sus capacidades locales para identificar oportunidades de inversión y atraer capital internacional.

La compañía también confirmó a Expansión su participación junto con Global Infrastructure Partners (GIP), subsidiaria de BlackRock, en la operación que combinó los activos de generación eléctrica de Saavi Energía y Grupo México, concluida en septiembre de 2026.

La plataforma resultante tiene una capacidad instalada de aproximadamente 4,510 megawatts y una cartera de proyectos cercana a 5,000 megawatts adicionales. Grupo México controla 70% de la entidad y GIP mantiene el 30% restante. Hamilton Lane no precisó el monto ni la estructura de su participación en la transacción.

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