La caída refleja un cambio en las expectativas de los inversionistas, quienes durante las últimas semanas habían impulsado los precios del crudo ante el temor de una nueva ofensiva militar estadounidense contra Irán.
Ahora, la posibilidad de que Washington y Teherán retomen las negociaciones reduce parte de esa presión, aunque todavía no existe un acuerdo que garantice el fin de las hostilidades ni la normalización del suministro energético en la región.
El estrecho de Ormuz, clave para la caída del petróleo
Uno de los factores que más influyó en el comportamiento del mercado fue la posibilidad de que Irán permita reabrir el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
Las autoridades iraníes manifestaron su disposición a reabrir el paso en un plazo de dos días, en lugar de los siete previstos inicialmente, siempre que se cumplan determinadas condiciones.
El estrecho conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y representa una vía estratégica para las exportaciones de petróleo y gas de países como Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Catar. Las restricciones al tránsito marítimo y las amenazas contra embarcaciones elevaron los costos del transporte y alimentaron las preocupaciones sobre posibles interrupciones del suministro energético.
Por ello, cualquier avance hacia su reapertura puede modificar las expectativas de disponibilidad de crudo y provocar movimientos importantes en los precios internacionales.
Sin embargo, las negociaciones todavía enfrentan diferencias significativas. Irán exige garantías relacionadas con el levantamiento de sanciones y el fin de determinadas acciones militares, mientras Estados Unidos mantiene sus propias condiciones para alcanzar un acuerdo.
Trump abre la puerta a negociaciones antes de las elecciones
Las expectativas de una salida diplomática aumentaron después de que el medio estadounidense Axios informó que Trump expresó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, su intención de permitir que las conversaciones con Irán continuaran antes de ordenar nuevos ataques.
La información cobró relevancia porque los inversionistas anticipaban una posible escalada militar después de las elecciones legislativas estadounidenses del martes 3 de noviembre.
John Kilduff, analista de Again Capital, explicó a AFP que el mercado pasó de prepararse para una ofensiva militar a considerar la posibilidad de avances diplomáticos.