La disputa ocurre en vísperas de unas elecciones que definirán el control del Congreso durante los últimos dos años del segundo mandato de Trump. Los estadounidenses renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 lugares del Senado, además de elegir gobernadores y autoridades locales.
El gobierno federal solicita una intervención de emergencia de la Corte Suprema para impedir que California incluya las papeletas cuestionadas en el conteo mientras verifica la situación de los electores.
¿Por qué Trump quiere frenar más de 20,000 votos en California?
La administración Trump asegura que identificó a más de 20,000 personas inscritas en el padrón electoral de California que probablemente no son ciudadanos estadounidenses.
El procurador general John Sauer, encargado de representar al gobierno federal ante la Corte Suprema, presentó este lunes una solicitud para que las autoridades estatales separen las papeletas correspondientes a esos registros y comprueben la ciudadanía antes de contabilizarlas.
En Estados Unidos, las personas que no cuentan con ciudadanía estadounidense no pueden votar en elecciones federales. Sin embargo, aparecer en una lista de posibles irregularidades no demuestra que alguien carezca de ese derecho.
California rechazó la petición al considerar que la información presentada por el Departamento de Justicia contiene errores y no permite identificar de manera confiable a los supuestos electores sin ciudadanía.
De acuerdo con documentos judiciales, una revisión preliminar de 200 registros realizada por funcionarios del condado de Los Ángeles encontró que más de la mitad correspondía a inscripciones canceladas o inactivas. Entre quienes habían declarado su lugar de nacimiento, una proporción considerable señaló haber nacido en Estados Unidos.
El gobierno federal cuestionó esas conclusiones y defendió sus procedimientos de verificación, pero las discrepancias muestran que todavía existe una controversia sobre la precisión de los registros.
California cuenta con aproximadamente 23 millones de electores registrados y comenzó a distribuir las papeletas por correo desde principios de octubre. Las autoridades sostienen que separar los votos solicitados por Washington, cuando el proceso electoral ya está en marcha, podría generar problemas logísticos y afectar el escrutinio.