Publicidad
Revista Digital

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

El parlamento de Francia no logra votar una nueva ley sobre eutanasia

Después de un largo debate que concluyó pasada la medianoche, la ley no pudo ser votada por falta de tiempo, a pesar de que cuenta con una amplia aprobación de los ciudadanos franceses.
vie 09 abril 2021 06:13 PM
 Los diputados franceses llevaron a cabo el jueves un debate doloroso y filosófico sobre el derecho a la eutanasia para las personas con patologías incurables durante el examen de un proyecto de ley sin lograr votar el texto por falta de tiempo.
lain Cocq, un hombre de 58 años que padece desde hace 35 años una enfermedad incurable y dolorosa, urgió a los diputados a adoptar el derecho a la eutanasia en Francia.

¿"Última libertad" o "transgresión"? Los diputados franceses llevaron a cabo el jueves un debate doloroso y filosófico sobre el derecho a la eutanasia para las personas con patologías incurables durante el examen de un proyecto de ley sin lograr votar el texto por falta de tiempo.

Pese a que los sondeos muestran un amplísimo respaldo entre la población, superior al 80%, de la legalización de la eutanasia, y a que en la Comisión de Leyes dos tercios de los parlamentarios se pronunciaron a favor, nada hizo que el texto saliera adelante.

Publicidad

El debate concluyó poco después de la medianoche. Se presentaron más de 3,000 enmiendas destinadas, en su mayoría, a torpedear el proyecto aunque el examen no pasó del primer artículo.

"Sería un milagro que se pudiera votar", reconoció más temprano a la agencia EFE el presidente de la Asociación por el Derecho de Morir con Dignidad, Jean-Luc Romero, quien consideró que "es el momento de adoptar una ley que cuenta con más apoyo popular y legislativo que nunca".

La "inmensa mayoría de los franceses están a favor del derecho a la eutanasia", una "última libertad" para "apagar en paz la luz de nuestra existencia", dijo el diputado de oposición Olivier Falorni, promotor del texto.

Farloni considera que autorizar la eutanasia permitiría poner fin a la "hipocresía" de dejar que los franceses se "exilien" en Bélgica o Suiza para recurrir a ella, o hacer la vista gorda ante los “2,000 a 4,000” procedimientos de eutanasia clandestinos que se llevarían a cabo cada año en Francia.

Aunque no ha podido ser votado en el tiempo previsto, el texto recibió un amplio aval en la votación de una enmienda que retoma los puntos centrales sobre la "asistencia médica a morir" o la cláusula de conciencia de los médicos.

Para Farloni se trata de un "mensaje fuerte" pese a que "la obstrucción no permite ir hasta el final del texto".

Publicidad

"Nunca tantos diputados, procedentes de hasta once grupos, desde la extrema izquierda hasta la derecha, se habían pronunciado en favor de esta ley", destacó el militante, quien considera "escandaloso" el bloqueo parlamentario que impide, una vez más, avanzar su causa, legalizada ya en Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo y España.

El ministro de Salud Olivier Véran dijo que, "personalmente", "no está convencido de que haya que abrir actualmente este debate de envergadura", en referencia a la pandemia de COVID-19.

"El debate merece que se produzca" pero un asunto tan "sensible", "necesita tiempo" agregó.

Por el contrario, Farloni consideró que la crisis del COVID-19 ha puesto más de manifiesto la necesidad de acompañar a los enférmenos en sus últimas horas de forma digna y permitirles elegir, por lo que exigió al presidente del país, Emmanuel Macron, que impulse esta reforma.

El ministro de salud prometió una mejor aplicación de la denominada ley Claeys-Leonetti, adoptada en 2016, que autoriza la sedación profunda y continua de pacientes terminales, pero cierra la puerta a la eutanasia activa.

El artículo primero del proyecto de ley del diputado Ferloni prevé que "toda persona capaz, mayor de edad, en estado avanzado o terminal de una enfermedad grave e incurable, cualquiera que sea su causa, que le produzca sufrimientos físicos o psíquicos que no puedan ser aliviados o que considere insoportables", podrá solicitar "asistencia médica" para morir "con ayuda activa".

Publicidad

El nuevo texto regulaba la acción de "dejar morir" a los pacientes, sin que afrontara los casos más complejos.

Eutanasia, el caso real de la mujer que ayudó a morir a su amigo tetrapléjico

En Europa, un puñado de países cuenta con una ley sobre la eutanasia. España se convirtió en marzo en el cuarto en despenalizarla, tras Holanda, Bélgica y Luxemburgo. También hay otras formas de ayudar a morir en Europa, como la suspensión de los tratamientos.

Otros países como Irlanda o Polonia son contrarios.

En Francia, el asunto divide a los grupos parlamentarios y ha puesto en aprietos al gobierno.

En los últimos 20 años, los diferentes gobiernos han encargado cuatro informes y los legisladores han adoptado hasta tres leyes sobre el fin de vida, sin que ninguna de ellas autorice la adopción de medidas tendentes a causar la muerte de un paciente.

La ley de 2016 fue adoptada bajo el mandato del socialista François Hollande, quien en la campaña que le condujo al Elíseo se había comprometido a que toda persona pudiera beneficiarse de una asistencia medicalizada para terminar su vida con dignidad.

Ese principio, aplaudido por los defensores de la eutanasia, fue sacrificado en beneficio de un amplísimo respaldo político que acabó por aprobar casi por unanimidad una ley de sedación profunda y continua hasta la muerte del paciente y que otorgaba más importancia a las directivas anticipadas del mismo.

Dolores insoportables

El portavoz del partido presidencial La República en Marcha (LREM), Christophe Castaner, reconoció que su grupo no tiene "una posición unánime".

España legaliza la eutanasia y el suicidio asistido

Los opositores de la propuesta creen que es prematuro plantearse ir más allá cuando la ley "Claeys-Leonetti" no se aplica aún en todo el país. Una quinta parte de los departamentos franceses no dispone de un centro de cuidados paliativos.

Otros se oponen de plano a la medida por razones filosóficas y religiosas.

Según un sondeo de 2019, el 96% de los franceses está a favor de que la ley autorice al cuerpo médico a poner fin, sin sufrimiento, a la vida de enfermos en fase terminal.

El debate sobre la eutanasia está presente desde hace más de cuatro décadas en el panorama político francés.

Entrevistado por la AFP antes del voto, Alain Cocq, un hombre de 58 años que padece desde hace 35 años una enfermedad incurable y dolorosa, urgió a los diputados a adoptar el derecho a la eutanasia en Francia, sin el cual se vería "obligado" a "morir exiliado" en Suiza.

En 2020, Cocq fue portada de todos los diarios al intentar dejarse morir, dejando de alimentarse y de hidratarse, y transmitiendo su agonía en directo por Facebook. "Los médicos me han salvado nueve veces in extremis. Lo lamento porque no es mi vida: es una vida impuesta por la enfermedad", señaló.

Casos mediáticos

Chantal Sébire relanzó de nuevo el debate con las apariciones mediáticas de su rostro enteramente deformado por un poco corriente cáncer que, afirmaba, le causaba insoportables dolores, lo que le llevaba a pedir públicamente una ayuda para morir.

Lo logró en 2008 gracias a un producto veterinario letal, lo que colocó la controversia de nuevo en el tablero político, recogida por Hollande, que dio un nuevo paso.

Los límites de esta nueva ley quedaron patentes en el caso de Vincent Lambert, enfermo en estado vegetativo, imposibilitado de expresarse, que acabó en una encarnizada batalla judicial entre su esposa, partidaria junto a los médicos de dejarle morir, y sus padres, militantes ultracatólicos, que pedían mantenerle con vida.

El pulso desembocó en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, que autorizó el fin de los tratamientos y la alimentación del paciente, que falleció en 2019.

Pese a ello, el actual gobierno no considera necesaria una modificación. Recuerda que Macron no lo llevaba en su programa electoral y cree que sería bueno que en las presidenciales del año próximo fuera uno de los temas de campaña, para alimentar el debate en la sociedad.

"Este es un debate que merece la pena, pero tiene que ser sereno y nacional, no creo que se pueda mantener ahora en buenas circunstancias", indicó el ministro de Sanidad, Olivier Véran, quien anunció una misión para determinar la aplicación real de la ley actual de cuidados paliativo.

Con información de AFP y EFE

Publicidad
Publicidad