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La vacuna se vuelve la llave de entrada para sitios públicos en algunos países

Francia, Italia, Rusia y las ciudades de Moscú, Abu Dabi y Nueva York son algunos de los lugares que exigen una prueba de vacunación para poder ingresar a restaurantes, bares o gimnasios.
mar 03 agosto 2021 05:24 PM
El pase sanitario ordenado por el presidente Emmanuel Macron enfrenta una dura oposición en Francia de algunas personas que consideran que erosiona las libertades civiles. Un día antes de la aprobación de la ley, Francia se vio sacudida por protestas contra las reglas sanitarias, con más de 160.000 participantes en todo el país.
En Francia, miles de personas han marchado por tres sábados consecutivos en contra de la exigencia de su gobierno de presentar un certificado de vacunación para entrar a sitios públicos.

Ir a comer a un restaurante, ver una película en una sala de cine o hasta hacer las compras en el super mercado son algunas de las actividades que solas las personas vacunadas o con una prueba anticovid negativa reciente pueden hacer en alguno países.

La ciudad de Nueva York se convirtió en el primer lugar en Estados Unidos en implantar medidas de este tipo el martes, cuando anunció que se exigirá un certificado de vacunación para entrar a restaurantes, espectáculos y gimnasios.

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Otros países, como Italia y Francia, ya han implementado estas medidas a pesar del descontento de gran parte de la población, que ha protestado en contra de ellas, por considerarlas una violación a su libertad.

A continuación, recordamos cuáles son las ciudades y los países que piden a sus ciudadanos un certificado de vacunación para poder entrar a sitios públicos.

Abu Dabi exige una vacuna o un test PCR

En Abu Dabi, para ir en un supermercado, comer en un restaurante o ir a la playa las personas deben comprobar que están vacunadas contra el COVID-19 o presentar un test PCR negativo reciente.

Esta decisión se produjo tras la instauración en los Emiratos Árabes Unidos de un sistema de códigos de colores en una aplicación del teléfono móvil que indica si la persona está vacunada y si se ha sometido recientemente a un test PCR. La vacunación da un código verde durante un mes y el test PCR durante tres días.

Miles de personas protestan en Francia contra el certificado sanitario anticovid

Solo las personas con este código verde podrán entrar en centros comerciales, gimnasios, hoteles, parques, playas, cines, museos, restaurantes o cafés, según las autoridades. La medida entró en vigor el 15 de junio.

Francia pide presentar un pasaporte sanitario

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ordenó el 12 de julio que el pasaporte sanitario, un documento que sirve pide constancia de la vacunación completa o prueba negativa de COVID-19, sería obligatorio para los franceses que quieran ingresar a sitios como cines o discotecas.

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Este documento se exige desde el 21 de julio para acceder a lugares culturales y de ocio, y será obligatorio a partir del 9 de agosto para ir a un bar o un restaurante y viajar en aviones y trenes de larga distancia.

La ley del pasaporte sanitario para vacunados fue aprobada por el Parlamento francés el 25 de julio, tras un acuerdo entre los legisladores de ambas cámaras.

El anuncio fue parte de una acción de Macron por hacer de la vacunación una arma clave contra el COVID-19 ante el surgimiento de variantes, al obligar a las personas a vacunarse si quieren continuar con sus rutinas diarias.

Tales medidas fueron adoptadas por decreto, pero el Parlamento se enfrascó por cinco días en una sesión maratónica para decidir si las conviertía en ley.

El pase sanitario enfrenta una dura oposición de algunas personas que consideran que erosiona las libertades civiles. Un día antes de la aprobación de la ley, Francia se vio sacudida por protestas contra las reglas sanitarias, con más de 160,000 participantes en todo el país.

Una semana después, 204,900 personas participaron en las protestas, de acuerdo con el Ministerio de Interior de Francia. Solo en París, unas 14,240 personas se manifestaron contra la medida.

Antes de una de estas manifestaciones, Jérôme Rodrigues, una conocida figura de la revuelta de los "chalecos amarillos", criticó a "los miembros del gobierno y de la prensa que os venden la eficacia de la vacuna, sin que haya prueba alguna de ello”.

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"Yo soy el judío de Macron", "Vacunadme contra el fascismo y el capitalismo" o "¡Medios mentirosos! Queremos la verdad", se podía leer en las pancartas de los manifestantes en Rennes (Bretaña, noroeste), donde se concentraron unas 2,900 personas a primera hora de la tarde del sábado.

No obstante, la mayoría de los franceses (el 76%) son favorables a la vacunación obligatoria para el personal sanitario, según un sondeo publicado el 13 de julio, el día después del anuncio de esta medida.

Francia, que superó la semana pasada el 50% de la población vacunada, se confronta a un aumento de la circulación del COVID-19, con más de 24,300 casos registrados el viernes 30 de julio.

El "Certificado Verde" de Italia

El gobierno de Italia anunció el 22 de julio la instauración de un documento para poder acceder a ciertos lugares públicos. El Certificado Verde, que es una extensión del pase sanitario europeo, se requerirá en Italia a partir del 6 de agosto para acceder a cines, museos, piscinas cubiertas o estadios, o para comer en el interior de restaurantes.

Las personas con la pauta completa de vacunación, con un test negativo reciente o que se recuperaron de la enfermedad podrán acceder al certificado.

Actualmente, en Italia solo rige la obligación de la mascarilla en espacios cerrados. Una propuesta para extender el uso de este pase a los viajes en tren, autobús o avión será examinada de nuevo en septiembre.

Al igual que en Francia, miles de personas en Italia protestaron contra las restricciones adoptadas por el gobierno para las personas no inmunizadas contra el COVID-19, cuando Roma intenta frenar un rebrote de contagios.

"¡Libertad!" y "¡Abajo la dictadura!", corearon los manifestantes que portaban banderas italianas, desde Nápoles a Turín, pasando por Milán, donde los participantes empapados por la lluvia clamaban contra el pase sanitario.

La mayoría no llevaban mascarillas.

"¡Mejor morir libres que vivir como esclavos!", reza una de las pancartas frente a la catedral gótica de Milán. En otra en el centro de Roma se puede leer "Las vacunas os harán libres", junto a una imagen de Auschwitz.

Italia es uno de los países europeos más afectados por el COVID-19.

Moscú impone un pase sanitario

A partir del 28 de junio las autoridades de Moscú impusieron un pase sanitario para ir a un restaurante, una medida que buscaba frenar la propagación de la variante Delta.

Los habitantes de la capital rusa deben descargar en la página web de la ciudad un código QR que confirme que fueron vacunados, que contrajeron la enfermedad de COVID-19 en los últimos seis meses o que dieron negativo a un test PCR de menos de tres días, precisó el alcalde Serguéi Sobianin en su web.

La alcaldía de Moscú impuso la vacunación obligatoria para los trabajadores del sector de servicios.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, pidió el 30 de junio a los ciudadanos que "escuchen a los expertos" y se vacunen, aunque se opuso a una inmunización obligatoria.

Putin estimó que, para evitar un confinamiento estricto ante este aumento de casos, "algunas regiones están introduciendo" la obligatoriedad de vacunación "para determinadas categorías" de personas y también invitó a los ciudadanos a dejar de lado sus reticencias.

Nueva York pide un certificado de vacunación

Únicamente las personas vacunadas contra el COVID-19 podrán entrar a los bares, restaurantes, gimnasios o salas de espectáculos de Nueva York, según anunciaron este martes las autoridades locales, que buscan así dar un nuevo empujón a una campaña de inmunización que ha perdido fuelle en los últimos meses.

La Gran Manzana es la primera ciudad de Estados Unidos en dar a conocer una medida de este tipo y lo hace en un momento en el que los contagios vuelven a aumentar como consecuencia del avance de la variante delta del virus.

En un lugar en el que la hostelería y los eventos culturales figuran entre los grandes atractivos de la vida cotidiana, las autoridades esperan que estos nuevos requisitos animen a muchos residentes que aún no se han vacunado a hacerlo.

"La gente va a recibir un mensaje muy claro: si quieres participar plenamente en nuestra sociedad, tienes que vacunarte", dijo el alcalde, Bill De Blasio, en una conferencia de prensa para dar a conocer las nuevas directrices, que estarán plenamente en vigor para mediados de septiembre tras un periodo de transición que arrancará este mes.

Bares, restaurantes, salas de conciertos o gimnasios serán algunos de los establecimientos que tendrán que exigir prueba de vacunación a sus empleados y clientes, según la orden ejecutiva que prepara el Ayuntamiento y que llega después de que algunos negocios comenzaran en los últimos días a aplicar la medida a título individual.

Para facilitar el proceso, la ciudad anunció la creación de una aplicación móvil con la que los ciudadanos podrán demostrar haber sido vacunados, aunque también se aceptarán otras fórmulas como la app que ya han puesto en marcha las autoridades estatales o la simple tarjeta en papel que se entrega en todo el país en el momento del pinchazo.

En la hostelería, los no vacunados podrán ser atendidos en las terrazas, con las que cuentan la mayoría de establecimientos desde el estallido de la pandemia de COVID-19.

El alcalde aseguró que la medida fue consultada con el Departamento de Justicia de Estados Unidos y que cuenta con un sólido respaldo jurídico, a pesar de que por ahora las vacunas contra el COVID-19 sólo cuentan con autorización de emergencia.

Los gobernadores de Nueva York y Nueva Jersey dijeron el lunes que se requerirá que los trabajadores de transporte, cárceles, hospitales y hogares de ancianos se vacunen o se sometan a pruebas periódicas. El alcalde de Denver, Michael Hancock, dijo que la vacunación será obligatoria para los más de 11,000 empleados de la ciudad.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, instó el lunes a los bares, restaurantes y otras empresas privadas a exigir que los clientes se vacunen antes de poder ingresar. Cuomo dijo que las vacunas podrían ser obligatorias para los trabajadores de hogares de ancianos, maestros y trabajadores de la salud si el número de casos no disminuye.

En tanto, el gobernador de Nueva Jersey, Phil Murphy, sugirió que podría tomar medidas aún más drásticas contra los residentes y las empresas.

Con información de AFP y EFE

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