Dentro del átomo
L'Huillier descubrió un nuevo efecto de la interacción de la luz láser con los átomos de un gas en experimentos iniciados en la década de 1980. Agostini y Krausz demostraron cómo podía aprovecharse para crear pulsos de luz más cortos de lo que era posible hasta entonces.
Krausz dijo en el Instituto Max Planck de Óptica Cuántica, que estaba intentando asimilar el haber ganado el premio.
"No me lo esperaba. Estoy abrumado", declaró a Reuters.
Krausz, cuyo equipo generó los primeros pulsos ultrarrápidos a principios de la década de 2000, había comparado antes la física de los attosegundos con una cámara de obturación rápida en la que los breves destellos de luz permitían congelar la imagen dentro del microcosmos.
El de Física es el segundo Nobel que se concede esta semana, después de que la científica húngara Katalin Karikó y su colega estadounidense Drew Weissman ganaron el de Medicina, por sus descubrimientos de moléculas de ARNm que allanaron el camino a las vacunas contra el COVID-19.
Creados en el testamento del inventor de la dinamita y empresario Alfred Nobel, los premios a los logros en ciencia, literatura y paz se conceden desde 1901 -con algunas interrupciones-, y son el más alto honor para los científicos de todo el mundo.
Mientras que el premio de la Paz puede acaparar la atención, el de física también ha ocupado a menudo el centro del escenario, con ganadores como Albert Einstein y galardones a la ciencia que ha cambiado fundamentalmente nuestra forma de ver el mundo.
El año pasado, Alain Aspect, John Clauser y Anton Zeilinger ganaron el premio por sus trabajos sobre el entrelazamiento cuántico, en el que dos partículas están unidas independientemente del espacio que las separa, algo que inquietó al propio Einstein, que en una ocasión se refirió a ello como "espeluznante acción a distancia".
Al premio de Física seguirán los de Química, Literatura, Paz y Economía, este último añadido más tarde a la lista original, y que se anunciarán en la semana.