"La migración venezolana en América Latina ha tenido un impacto tremendo en la región por la magnitud y la velocidad de salida de la población", explicó a la BBC, Carolina Jiménez Sandoval, directora de la sede en Washington de WOLA, una ONG especializada en migración y derechos humanos.
México y los países de Centroamérica también se han visto perjudicados por el paso de millones de venezolanos por sus territorios en ruta hacia Estados Unidos, que a su vez ha recibido un flujo inédito de migrantes de este país.
Hasta agosto de 2023, 106,000 personas de origen venezolano se encontraban en México, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Migración.
Venezuela, el país más afectado por la migración
A pesar de las perturbaciones que la población venezolana puede provocar en otros países de la región, el país más afectado por este éxodo es la propia Venezuela.
"Se está perdiendo el bono demográfico y una parte muy importante de la población económicamente activa", dijo Jiménez a la BBC. ”Que se siga perdiendo un capital humano fundamental hiere profundamente a Venezuela”.
Hoy en día, el 56.% de los nacidos en Venezuela viviendo en el extranjero tiene entre 20 y 45 años, el 24.2% es menor de 15 años y el 19.1% restante tiene 46 o más años, de acuerdo con una investigación de la demógrafa Jenny García.
Esto representa para Venezuela la pérdida del 18% de su población económicamente activa (PEA) y del 20% de las mujeres en edad reproductiva (entre 15 y 49 años). Lo que se traduce en el aumento del peso que el grupo en edades económicamente dependientes (menores de 15 años y mayores de 65) tiene sobre el total de la población, indica García, en un artículo para The Conversation.
La especialista del Instituto Nacional de Estudios Demográficos asegura que este cambio en la población aceleró el proceso de envejecimiento de ésta hasta en un 10% más de lo que hubiera pasado si la migración masiva no hubiera ocurrido.