El Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia expresó en un comunicado del jueves que los esfuerzos diplomáticos continúan en un momento en el que "el progreso del programa nuclear iraní es extremadamente problemático", destacando que la situación es cada vez más alarmante debido a las acciones recientes de Teherán.
El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) ha informado que Irán ha incrementado su producción de uranio enriquecido, situándose cerca del 60% de enriquecimiento, un nivel que se aproxima al 90% necesario para desarrollar una bomba nuclear.
Aunque Irán ha insistido en que su programa nuclear tiene fines pacíficos y que no busca desarrollar armas atómicas, las crecientes preocupaciones internacionales sobre la expansión de su capacidad nuclear siguen siendo un tema candente en las conversaciones.
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, quien asumió el cargo en julio de 2024, ha mostrado interés en reactivar el acuerdo nuclear y ha manifestado su deseo de poner fin al aislamiento del país en la comunidad internacional. En una reciente entrevista con la cadena estatal china CCTV, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, expresó su disposición a "implicarse en negociaciones constructivas", reiterando la necesidad de un acuerdo similar al JCPOA.
"La fórmula en la que creemos es la misma que la fórmula previa del JCPOA, es decir, construir confianza en el programa nuclear de Irán a cambio del levantamiento de sanciones", concluyó Araqchi, sugiriendo que aún existe margen para la diplomacia, a pesar de los desafíos.