Para compensar estos costos, los republicanos conservadores se han centrado en recortar programas de asistencia pública como Medicaid, el seguro de salud para millones de estadounidenses de bajos ingresos.
El líder de la minoría demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, dijo que el plan republicano representaría "el mayor recorte a Medicaid en la historia de Estados Unidos".
El congresista por Nueva York destacó los riesgos para los niños, las familias, las personas con discapacidad, pero también los ancianos y los hospitales.
"Agenda completa”
Donald Trump aseguró la semana pasada que los republicanos no "tocarían" estos programas de ayuda pública.
"A menos que haya fraude o algo así", añadió, junto al millonario Elon Musk, a quien ha encargado recortar el gasto público con su comisión de eficiencia gubernamental, DOGE.
El Senado adoptó su propia versión de una resolución presupuestaria el viernes, que incluye cientos de miles de millones de dólares más para la seguridad fronteriza, pero no una extensión de los "créditos fiscales de Trump", que deja para un proyecto de ley posterior.
Trump dijo la semana pasada que quería que sus medidas emblemáticas se agruparan en "un solo y bonito proyecto de ley", en lugar de retrasar algunas de ellas, pese al riesgo de rechazo a ese texto único.
La versión de la Cámara de Representantes "implementa mi agenda COMPLETA de Estados Unidos Primero", afirmó. El martes consiguió su apuesta.
Los debates parlamentarios continuarán durante semanas para elaborar los detalles del texto presupuestario, antes de un voto final dentro de unos meses.