"Un sospechoso fue detenido", afirmó, y agregó que "la investigación continúa".
El área fue declarada por las autoridades como "de riesgo mortal" y se invitó a los residentes a permanecer en sus casas, según la policía.
"Solo vemos heridos y al muerto, y no sabemos qué hacer", dijo un vendedor citado por el diario local Mannheimer Morgen.
Alemania ha sido escenario de varios atropellos en los últimos meses.
A mediados de febrero, en Múnich, en el sur del país, un conductor embistió con su vehículo contra manifestantes, hiriendo a varias personas y matando a dos, incluido un niño de dos años. El presunto autor, detenido allí mismo, es un afgano de 24 años que habría actuado por "motivos religiosos".
En diciembre, en Magdeburgo, en el este del país, un médico saudita de 50 años atropelló a varias personas en un mercadillo navideño, matando a seis personas e hiriendo a unas 300.