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Brasil admite espionaje a Paraguay, tensionando relaciones por Itaipú

El presidente Lula reconoció espionaje a Paraguay durante su gobierno, lo que ha congelado las negociaciones bilaterales sobre el precio de la electricidad de Itaipú, clave en la relación bilateral
jue 03 abril 2025 06:00 PM
Brasil admite espionaje a Paraguay y desata crisis en negociaciones de Itaipú
Brasil admitió haber espiado a Paraguay, lo que llevó a la suspensión de negociaciones sobre Itaipú. La crisis diplomática pone en riesgo la confianza bilateral en plena renegociación del tratado energético.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, admitió este jueves que su gobierno llevó a cabo una operación de espionaje contra Paraguay, un hecho que inicialmente había negado y atribuido a su antecesor, Jair Bolsonaro.

La revelación generó tensiones diplomáticas y llevó a Paraguay a suspender las negociaciones sobre el precio de la energía de la hidroeléctrica binacional Itaipú, un tema clave en la relación bilateral.

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¿En qué consistió el espionaje?

El medio brasileño UOL informó el lunes que la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) espió a funcionarios paraguayos durante el inicio del gobierno de izquierda de Lula, quien asumió en enero de 2023. Según la investigación, la operación habría sido aprobada por Luiz Fernando Correa, el actual director de la ABIN, nominado por Lula.

Inicialmente, el gobierno brasileño rechazó “categóricamente cualquier implicación en la acción de inteligencia” y aseguró que, de existir tal espionaje, habría sido autorizado durante la gestión de Bolsonaro (2019-2022), según un comunicado de la cancillería.

No obstante, medios brasileños reportaron que el objetivo del espionaje era conocer la postura de Paraguay en la renegociación del tratado de Itaipú, que establece las condiciones y precios del suministro de electricidad entre ambos países. Según estas versiones, la ABIN habría hackeado computadoras de instituciones paraguayas para acceder a información clave sobre la posición de Asunción en las negociaciones.

El escándalo se enmarca en una investigación de más de un año de la Policía Federal de Brasil sobre la existencia de una “ABIN paralela” durante el gobierno de Bolsonaro, acusada de realizar espionaje ilegal a figuras políticas y periodistas dentro de Brasil.

Impacto en la relación bilateral

La respuesta de Paraguay no tardó en llegar. El martes, el gobierno del presidente Santiago Peña convocó al embajador brasileño en Asunción para exigir explicaciones y llamó a consultas a su representante diplomático en Brasilia.

“Todas las negociaciones sobre Itaipú quedan suspendidas hasta tanto Brasil brinde las aclaraciones correspondientes a satisfacción de Paraguay”, declaró el canciller Rubén Ramírez en una rueda de prensa.

El miércoles, el embajador paraguayo en Brasil informó a su canciller sobre la “acción de inteligencia” y ambos acordaron mantener un “monitoreo constante” del caso, según una nota oficial.

Si bien Paraguay no responsabiliza directamente a Lula, la operación de espionaje “estuvo activa en su gobierno”, señaló a la AFP una fuente gubernamental paraguaya. Asunción exige respuestas sobre la duración y los objetivos de la operación, los métodos utilizados y las instituciones afectadas.

Carlos Mateo, exsenador paraguayo y exdirector de Itaipú, afirmó que “las circunstancias son turbias y confusas, todavía no hay mucha claridad al respecto”.

El escándalo también ha generado sorpresa entre expertos en relaciones bilaterales. “Es una confesión extremadamente embarazosa para Brasil”, opinó el exdiplomático brasileño Paulo de Almeida en declaraciones a la AFP. “Representa una quiebra de confianza en las relaciones entre los gobiernos (…) en medio de un proceso difícil de renegociación”.

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Primeros intentos de distensión

A pesar de la tensión, el miércoles hubo señales de acercamiento entre ambos países. Según una fuente de la cancillería brasileña, el ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, conversó con su par paraguayo, Rubén Ramírez, y acordaron que delegaciones técnicas se reunirán la próxima semana.

“Estamos presentando las aclaraciones y el gobierno ya ha desmentido cualquier implicación”, dijo a la AFP la fuente brasileña.

Desde Paraguay, una fuente gubernamental señaló que el país espera respuestas claras antes de retomar las conversaciones: “Una vez que Brasil explique satisfactoriamente qué es lo que pasó, como estamos seguros que lo hará, el Paraguay se va a sentar a conversar de vuelta sin ningún problema”.

El trasfondo: Itaipú y la disputa energética

La hidroeléctrica binacional Itaipú, en operación desde 1984, ha sido una fuente recurrente de tensión entre Brasil y Paraguay. Ambos países renegocian actualmente el tratado firmado en 1973, que define la distribución de la energía generada por la represa.

En el centro de la disputa está el Anexo C del tratado, que establece las condiciones financieras de la venta de electricidad. Paraguay busca aumentar los ingresos que recibe por la energía que vende a Brasil, que consume el 85% de la producción de Itaipú.

Con una capacidad instalada de 14,000 megavatios y veinte turbinas en operación, Itaipú es una de las mayores hidroeléctricas del mundo. Una sola de sus turbinas puede abastecer a 1.5 millones de personas.

Este incidente diplomático agrega una nueva capa de complejidad a una negociación ya difícil, en un momento en que Brasil y Paraguay buscan definir el futuro de una de las infraestructuras energéticas más estratégicas de América del Sur.

Con información de AFP.

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