El ministro del Interior, Bruno Retailleau, celebró la aprobación de la ley al asegurar que representa “un paso decisivo en la lucha contra el narcotráfico y las organizaciones criminales”. Según declaró, permitirá que los agentes de seguridad puedan actuar “en igualdad de condiciones” frente a redes cada vez más estructuradas y violentas.
La medida surge en medio de una ola de violencia relacionada con el tráfico de drogas que ya dejó al menos 110 muertos y 341 heridos en 2024. Las autoridades contabilizaron además 367 asesinatos o intentos de asesinato vinculados a actividades delictivas en el mismo periodo.
Ataques coordinados contra cárceles encendieron las alertas
La aprobación de esta ley también responde a una serie de ataques violentos contra centros penitenciarios ocurridos durante la noche del 15 de abril, en distintos puntos del país. De acuerdo con información de France 24, en Toulon —ciudad portuaria en el sur de Francia—, se registraron 15 impactos de bala en la puerta principal de una prisión, tras un ataque con un arma de asalto tipo Kaláshnikov, según detalló el sindicato FO Justicia.
“Se incendiaron vehículos, se prendió fuego a las puertas de la cárcel e incluso se apuntó con armas pesadas”, indicó el mismo sindicato. En la ciudad de Aix se quemaron dos vehículos y resultó dañada la puerta de la unidad local de vigilancia penitenciaria ERIS.
En Villepinte, al norte de París, tres automóviles fueron incendiados —dos de ellos pertenecientes a personal penitenciario—. Una fuente policial reveló que en el sitio se halló un bidón de combustible y las cámaras captaron a dos individuos provocando el incendio.
En muchos de los lugares atacados se encontraron pintas con las siglas “DDPF”, presuntamente correspondientes a “Derechos de los Presos Franceses”, lo que llevó a algunos medios a especular sobre un posible grupo militante.
Sin embargo, Wilfried Fonck, secretario nacional del sindicato Unión Federal Autónoma Penitenciaria (UFAP), aseguró a Reuters que no se tiene conocimiento de un movimiento con esas características dentro del sistema penitenciario.
Fonck también advirtió que las cárceles no cuentan con personal suficiente para vigilar los perímetros las 24 horas. “Estos actos criminales son un ataque en toda regla a nuestra institución, a la república y al personal que sirve a la república cada día”, denunció el sindicato FO Justicia.
Las autoridades atribuyen estos actos al entorno del narcotráfico e iniciaron investigaciones a cargo de la Fiscalía Nacional Antiterrorista, con el apoyo de la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI). Bruno Retailleau anunció un “refuerzo inmediato” de la protección para el personal de prisiones y sus instalaciones.
“La respuesta del Estado debe ser implacable”, afirmó.