“El número de mártires muertos en los bombardeos israelíes en la Franja de Gaza desde el amanecer de hoy subió a 80, incluyendo 59 en el norte de la Franja de Gaza”, declaró a la agencia AFP el portavoz de la Defensa Civil, Mohamed al Mughayir.
El ejército israelí ordenó este miércoles evacuar el barrio de Rimal, en Ciudad de Gaza, y anunció ataques de “alta intensidad”. El martes bombardeó dos hospitales en Jan Yunis, bajo el argumento de que albergaban centros de comando de Hamás. Médicos Sin Fronteras denunció que los ataques deliberados a infraestructuras médicas constituyen una violación del derecho internacional humanitario.
“Catástrofe humanitaria deliberada”
La escalada militar ocurre en un contexto de creciente crisis humanitaria. La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) denunció que Israel impone condiciones para permitir la entrada de ayuda en Gaza, lo cual agrava aún más la situación de la población civil.
En un comunicado publicado este miércoles, MSF advirtió que “estamos siendo testigos en tiempo real de la creación de condiciones para una erradicación de los palestinos en Gaza”. La organización sostuvo que las políticas israelíes conducen a una “catástrofe humanitaria deliberada”.
Desde el 2 de marzo, Israel mantiene un bloqueo humanitario en la Franja. Esta decisión se produjo tras el fracaso de las negociaciones para extender un alto al fuego que había sido implementado desde el 19 de enero.
MSF indicó que sus equipos médicos observaron un aumento del 32% en el número de pacientes con síntomas de malnutrición en las últimas dos semanas. La organización explicó que la escasez de combustible compromete gravemente la capacidad para desalinizar y distribuir agua en Gaza.
Las instalaciones médicas que aún se mantienen operativas enfrentan ataques frecuentes, denunció MSF. Además, los equipos de la organización no reciben nuevas provisiones desde hace 11 semanas. Esta situación los obliga a atender a la población con una “escasez de productos médicos esenciales como compresas estériles y guantes estériles”.
MSF afirmó que “condicionar la ayuda al desplazamiento forzado y al filtrado de la población es otra herramienta más en la campaña continua de limpieza étnica de la población palestina”.
La organización también rechazó la propuesta del gobierno de Estados Unidos, respaldada por Israel, de crear una nueva fundación encargada de distribuir la ayuda humanitaria en Gaza. Según MSF, esta iniciativa desplazaría a la ONU y a otras organizaciones humanitarias, y permitiría que Israel controle directamente los flujos de asistencia.