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Los ganadores y los perdedores de la caída de Nicolás Maduro

La captura del líder venezolano, acusado de narcoterrorismo por Estados Unidos, mueve los equilibrios de poder en América.
jue 08 enero 2026 05:55 AM
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (2a R), saluda junto a la primera dama Cilia Flores, la vicepresidenta Delcy Rodríguez (izq) y el presidente de la Asamblea Nacional Jorge Rodríguez, al llegar a la Capitolio -casa de la Asamblea Nacional- para la toma de posesión presidencial, en Caracas el 10 de enero de 2025.
Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores enfrentan cargos por narcoterrorismo. (FOTO: FEDERICO PARRA/AFP)

El operativo de Estados Unidos contra Caracas y la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, acusado de narcoterrorismo, provocó muchas más consecuencias que el mismo líder chavista.

También hay figuras que se beneficiarán de su caída, así como del control estadounidense en el país.

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Los perdedores

Algunos líderes de izquierda en Latinoamérica, sobre todo aquellos cuyos gobiernos también son señalados por su autoritarismo, pierden a un aliado importante en la región.

Miguel Díaz-Canel

Miguel Díaz-Canel Bermúdez; presidente de Cuba, durante la VII Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
Cuba vive su peor crisis económica. (FOTO: Presidencia)

Cuba es uno de los países que más puede resentir la caída de Nicolás Maduro, uno de los pocos aliados que le quedaban a Miguel Díaz-Canel. La isla caribeña, sumida en su peor crisis económica, depende de la asistencia de Venezuela para cubrir la mitad de sus necesidades energéticas.

Los cubanos se han acostumbrado a vivir con apagones prolongados, que este martes dejaron sin luz al 54% del país, según estimaciones de la estatal Unión Eléctrica (UNE). De acuerdo con datos de la agencia Reuters, Cuba recibe 30,000 barriles diarios de petróleo de Venezuela para alimentar su obsoleto sistema eléctrico.

Pero esto puede cambiar con la llegada de Estados Unidos. Este miércoles, el secretario de Energía estadounidense, Christopher Wright, dijo que su país controlará la totalidad de la comercialización de crudo venezolano “indefinidamente”.

Marco Rubio, el secretario de Estado de origen cubano, tiene como una de sus prioridades la presión al castrismo.

“No sé si van a resistir, pero Cuba ahora no tiene ingresos. Todos sus ingresos venían de Venezuela, del petróleo venezolano”, dijo Trump el sábado.

Rubio dijo a NBC News que La Habana “está en problemas”, sin ahondar en cuáles serían los próximos pasos del país.

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Daniel Ortega y Rosario Murillo

Daniel Ortega
Daniel Ortega ha optado por mantener un perfil bajo tras la caída de Maduro. (FOTO: JUAN BARRETO/AFP)

El gobierno de los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua no ha opinado directamente sobre la extracción de Maduro, un aliado incondicional del régimen nicaragüense.

Nicaragua solo ha emitido dos declaraciones, en las que evita condenar directamente a Washington. Los dos líderes ya enfrentan sanciones múltiples de Estados Unidos.

"Lo ocurrido en Venezuela sacudió todas las fichas del poder político, económico y militar de Nicaragua", aseguró a la cadena alemana DW el sociólogo y escritor nicaragüense Óscar René Vargas, quien está convencido de que los hechos "tendrán repercusiones directas" en el país centroamericano.

"La estrategia de la dictadura de Ortega es quedarse callado para pasar desapercibido, pero los empresarios están preocupadísimos y los militares analizan escenarios en caso de que Trump repitiera allí el esquema venezolano”, apunta.

El presidente estadounidense no ha mencionado a Ortega en sus últimas declaraciones.

Gustavo Petro

Gustavo Petro
Gustavo Petro y Donald Trump podrían cambiar su tumultuosa relación en las próximas semanas. (FOTO: Gustavo Petro/Facebook)

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se había distanciado de Nicolás Maduro desde las elecciones de 2024, que la oposición dijo haber ganado con contundencia. Sin embargo, la separación entre los vecinos se hizo más evidente a finales del año pasado.

Petro calificó a Maduro de un “dictador”, aunque rechazó las acusaciones de narcotráfico en su contra.

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“Maduro es dictador por concentrar poderes, pero no hay ninguna evidencia en Colombia de que sea narco. Esa es una narrativa de los Estados Unidos”, escribió el mandatario colombiano en su cuenta de X.

Sin embargo, quedó como uno de los más expuestos tras la caída del sucesor de Hugo Chávez. Trump le advirtió el sábado que debería “cuidar su trasero” después del operativo para aprehender a Maduro.

Al día siguiente, el republicano fue más allá y dijo que el presidente colombiano es un “hombre enfermo” al que “le gusta hacer cocaína”.

Desde que arrancó su segundo mandato en enero de 2025, Trump y Petro han chocado repetidamente en temas como la política arancelaria y la migración. Colombia y Estados Unidos, aliados militares y económicos clave en la región, están en la hora más baja de su relación bilateral.

Pero esto podría cambiar pronto. Trump y Petro sostuvieron su primera llamada telefónica este miércoles, e incluso podrían reunirse en la Casa Blanca.

Los ganadores

No está claro que algunos líderes latinoamericanos puedan salir beneficiados directamente de la salida de Maduro del poder. Pero esto ha significado una victoria para el presidente Donald Trump y para su jefe de la política exterior.

Donald Trump

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se va después de hacer comentarios en la retirada de miembros del Partido Republicano de la Cámara de Representantes (GOP) en el Kennedy Center en Washington, DC, el 6 de enero de 2026.
La destitución y el encarcelamiento de Nicolás Maduro es una afirmación del poder militar estadounidense. (FOTO: MANDEL NGAN/AFP)

El presidente estadounidense pudo presentar una victoria fácil este sábado. Trump pudo mostrar que tiene el control del hemisferio occidental, para así ahuyentar a otros competidores, como Rusia y, principalmente, China, un país que ha aumentado su presencia en Latinoamérica en los últimos años.

La destitución y el encarcelamiento de Nicolás Maduro es una afirmación del poder militar estadounidense. Washington reunió una gran armada frente a Venezuela y logró su objetivo sin perder una sola vida estadounidense.

"Bajo nuestra nueva estrategia de seguridad nacional, el dominio estadounidense en el hemisferio occidental nunca volverá a ser cuestionado", proclamó en su conferencia de prensa en Mar-a-Lago, su residencia en Florida.

Trump también ganó el control sobre las reservas de petróleo más importantes del mundo. El martes, aseguró que el gobierno interino de Venezuela le entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de “alta calidad”.

El también magnate inmobiliario logró así “fortalecer su imagen como presidente y la de su partido, de cara a las elecciones intermedias” que se celebrarán en noviembre de este año, de acuerdo con José Joel Peña, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) e investigador adscrito al Centro Anáhuac de Investigación en Relaciones Internacionales (CAIRI).

Marco Rubio

El Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, da la bienvenida al Viceprimer Ministro belga y Ministro de Relaciones Exteriores Maxime Prevot antes de una reunión en el Departamento de Estado el 6 de enero de 2026 en Washington, DC.
Marco Rubio ha priorizado la presión contra los régimenes autoritarios de izquierda en Latinoamérica (FOTO: KEVIN DIETSCH/Getty Images via AFP)

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha sido el gran ideólogo a lo largo del último medio año de la política de cerco cada vez más estrecho al líder chavista.

Este hijo de exiliados cubanos fue una de las figuras clave en el proceso para detener a Maduro y a su esposa, Cilia Flores.

Rubio mantendrá ese protagonismo. Va a formar parte del cuarteto de asesores de toda confianza del presidente que se encargará de tutelar a distancia los pasos del Gobierno venezolano. Al frente de este consejo, Rubio tendrá que decidir cómo se reestructura el sector energético venezolano.

Para Rubio, haber llegado a esta situación representa una enorme victoria, el cumplimiento de su objetivo de acabar con las dictaduras de izquierda en América Latina y la vindicación de las posiciones de dureza que defendió en su etapa como senador, cuando arremetía contra Maduro llamándole “narcoterrorista”.

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