Europa fija una posición común frente a la presión comercial
Desde Dinamarca, el gobierno manifestó su sorpresa por el anuncio de aranceles asociados a Groenlandia, territorio autónomo bajo su soberanía. A partir de ahí, distintas capitales europeas comenzaron a expresar rechazo a la medida y a subrayar que el comercio no puede utilizarse como herramienta de coerción política.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, cuestionó de forma directa la advertencia estadounidense y defendió una respuesta conjunta del continente. “Las amenazas arancelarias son inaceptables y no tienen cabida en este contexto. Los europeos responderán de forma unida y coordinada. Haremos que se respete la soberanía europea”, escribió en la red X.
Desde Suecia, el primer ministro Ulf Kristersson dejó claro que su país no modificará su postura ante presiones externas. “No nos dejaremos intimidar”, afirmó, al descartar cualquier concesión derivada de la amenaza de aranceles.
Reino Unido también expresó su rechazo. El primer ministro Keir Starmer señaló que el uso de aranceles contra aliados contradice los principios de cooperación dentro de la OTAN. “Aplicar aranceles a aliados por perseguir la seguridad colectiva de los miembros de la OTAN es completamente equivocado”, dijo, y añadió: “Por supuesto, abordaremos esto directamente con la administración estadounidense”.
Desde Bruselas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió sobre los riesgos de una escalada comercial entre aliados. En un comunicado, alertó de una “espiral peligrosa” derivada de las amenazas y recalcó que “los aranceles socavarían las relaciones transatlánticas y arriesgarían una peligrosa espiral descendente. Europa seguirá unida, coordinada y comprometida con la defensa de su soberanía”.
El anuncio de Trump que detonó la reacción europea
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó el tono al insistir en su interés por adquirir Groenlandia y condicionar ese objetivo a la imposición de aranceles contra varios países europeos que se oponen a la operación.
La advertencia incluyó a Dinamarca y a otros países del continente, entre ellos varios socios de la OTAN. Trump anunció que, a partir del 1 de febrero, Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia enfrentarán un arancel adicional de 10% sobre todos los productos enviados a Estados Unidos.
El mandatario añadió que el 1 de junio de 2026 ese arancel se incrementará al 25% y permanecerá vigente hasta que se alcance un acuerdo para la “compra completa y total” de Groenlandia. En su mensaje, sostuvo que los países señalados “están jugando a un juego muy peligroso” y que asumieron riesgos que calificó como no sostenibles ni tolerables.
Trump justificó la presión comercial al afirmar que se requieren medidas firmes para evitar una situación que, a su juicio, pone en riesgo la paz y la seguridad mundiales, en referencia a la región del Ártico y a la posición estratégica de Groenlandia.
Groenlandia respalda el rechazo y defiende su soberanía
En Nuuk, capital de Groenlandia, la oposición a la propuesta estadounidense se trasladó al terreno interno. El primer ministro Jens-Frederik Nielsen participó en una manifestación junto con integrantes de su gobierno y ciudadanos del territorio autónomo.
La movilización avanzó hasta el consulado de Estados Unidos, con la bandera groenlandesa como símbolo central. Durante el recorrido, la consigna más repetida fue “Groenlandia es de los groenlandeses”, en una expresión de rechazo a cualquier negociación que implique la cesión del territorio.
La protesta reforzó la postura expresada por los líderes europeos y subrayó que la amenaza de aranceles no modifica la posición sobre la soberanía de Groenlandia ni abre espacio a una negociación condicionada por presión comercial.
Con información de AFP.