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Trump y Xi se reúnen bajo presión por petróleo, inflación y guerra en Irán

El conflicto amenaza el suministro energético global y eleva tensiones comerciales entre EU y China, mientras México enfrenta mayor presión por el nearshoring.
mié 13 mayo 2026 05:55 AM
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump (Izquierda), habla con el presidente de China, Xi Jinping, mientras se dan la mano después de sus conversaciones en la Base Aérea de Gimhae, ubicada junto al Aeropuerto Internacional de Gimhae en Busan, el 30 de octubre de 2025.
Al considerar que China no había causado "problemas" frente al bloqueo impuesto por Estados Unidos a los puertos iraníes, Trump declaró sobre su homólogo chino que "es alguien con quien nos llevamos bien”. (FOTO: ANDREW CABALLERO-REYNOLDS/AFP)

El presidente de China, Xi Jinping, recibirá a su par estadounidense, Donald Trump, este jueves y viernes, en una reunión marcada por la guerra contra Irán, que ha paralizado las exportaciones de petróleo desde Medio Oriente.

Trump no quiere que la guerra contra Irán, aliado estratégico de China, opaque la recepción que le brindará Xi el jueves y el viernes. "Tendremos una larga conversación al respecto", dijo Trump el martes a los periodistas que acudieron a presenciar su partida de la Casa Blanca.

Trump enfrenta un conflicto más largo y complejo de lo previsto aseguró sin embargo que no necesita de la ayuda china con Irán. Se espera que el mandatario arribe a suelo chino este miércoles.

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Xi tampoco se encuentra en una posición fácil ante este conflicto. “A China le importa mucho que se reabra el estrecho de Ormuz, pero también ha sido un aliado tradicional de Irán”, explicó José Joel Peña, académico de Relaciones Internacionales de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la UNAM.

China es el mayor comprador de petróleo del Golfo y el principal destino del crudo iraní, a pesar de las sanciones impuestas por Estados Unidos, lo que puede exponer a Beijing a recibir a su vez un castigo por parte de Washington.

Un conflicto incómodo para Trump y preocupa a Xi

La cumbre se produce en un momento difícil para Donald Trump, que se enfrenta a sondeos catastróficos y a un repunte de la inflación en Estados Unidos, alimentada por la guerra contra Irán.

El encuentro también se organiza en un momento incierto para la economía china, confrontada a un débil consumo interno y a una persistente crisis de deuda en el sector inmobiliario.

“Por eso el conflicto armado incomoda a Trump y preocupa a Xi Jinping, porque encarece la energía, afecta la seguridad marítima, reduce la previsión económica con todo lo que implica, sobre todo, en términos de la inflación”, dijo Peña.

Las negociaciones diplomáticas entre Irán y Estados Unidos se encuentran en un punto muerto, después de que Trump rechazara el domingo la respuesta iraní a su plan de paz. Ambos gobiernos se acusan de hacer peticiones inaceptables, lo que ha dificultado llegar a un acuerdo de paz.

A lo largo del conflicto, que dio inicio el 28 de febrero, China ha buscado presentarse como un actor responsable, en contraposición con su rival estratégico. El país asiático ha buscado ser un mediador informal en el conflicto. Sin embargo, corre el riesgo de parecer alineado con la agenda estadounidense si ayuda a destrabar el conflicto.

Al considerar que China no había causado "problemas" frente al bloqueo impuesto por Estados Unidos a los puertos iraníes, Trump declaró sobre su homólogo chino que "es alguien con quien nos llevamos bien”.

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Peña dice que Trump es consciente de que China no dará su apoyo sin recibir algún tipo de beneficio político o económico a cambio, por lo que viajará acompañado de empresarios estadounidenses. Elon Musk, de Tesla; Tim Cook, de Apple, y Kelly Ortberg, de Boeing, acompañarán al mandatario.

Comercio, una discusión en la que México queda en medio

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Se trata de la primera visita a China de un presidente estadounidense desde la que él mismo realizó en 2017.

Detrás del optimismo de Trump, las dos principales potencias mundiales siguen librando una competencia encarnizada en los aspectos militar, diplomático, tecnológico y económico.

Las relaciones económicas entre Beijing y Washington siguen siendo tensas, a pesar de la tregua comercial de un año concluida durante la última reunión de los dos presidentes en Corea del Sur en octubre.

Frente a China, que mantiene un amplio superávit comercial con Estados Unidos, el presidente estadounidense espera conseguir grandes contratos y promesas de inversión.

México queda en medio del problema. Estados Unidos es su principal socio comercial y China su segundo proveedor de insumos.

La rivalidad comercial beneficia a México por el nearshoring y la búsqueda de cadenas de suministro menos dependientes de Asia, pero también aumenta la vigilancia sobre el país para evitar la triangulación de productos chinos hacia Estados Unidos, dice Peña.

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