Varios medios rusos indican que es de nacionalidad india.
Según Tass, este ejecutivo, quien gestionaba una veintena de proyectos dentro de The Walt Disney Company, fue señalado por posesión de estupefacientes.
Ante el tribunal declaró que esos dulces, similares a golosinas de goma con sabor a frutas, eran medicamentos recetados por un médico estadounidense para aliviar los efectos secundarios de una operación cerebral.
Desde el inicio de la ofensiva a gran escalada en Ucrania en 2022, Rusia detuvo a varios ciudadanos extranjeros por distintos motivos.
No es el primer extranjero condenado por drogas en Rusia
El caso del ejecutivo de Disney no es el primero que involucra a un ciudadano extranjero acusado de delitos relacionados con drogas en Rusia.
Uno de los antecedentes más conocidos ocurrió en 2022 con la basquetbolista estadounidense Brittney Griner, doble campeona olímpica y figura de la WNBA. Las autoridades rusas la detuvieron en febrero de ese año en un aeropuerto de Moscú tras encontrar en su equipaje un vaporizador con líquido a base de cannabis.
Durante el juicio, Griner reconoció haber llevado la sustancia, pero aseguró que fue un error y que estaba destinada a aliviar dolores crónicos. También rechazó las acusaciones de tráfico de drogas y sostuvo que nunca tuvo intención de violar la ley rusa.
Pese a ello, un tribunal la declaró culpable de posesión y tráfico de drogas y la condenó a nueve años de prisión, además de imponerle una multa de un millón de rublos.
El caso generó tensiones diplomáticas entre Moscú y Washington. Incluso el entonces presidente de Estados Unidos, Joe Biden, calificó la sentencia como "inaceptable" y pidió su liberación inmediata.
La condena de Griner se convirtió en uno de los ejemplos más visibles de la severidad con la que Rusia castiga los delitos relacionados con estupefacientes, incluso cuando los acusados argumentan que las sustancias tenían fines médicos o de consumo personal.