Sismos distintos
Venezuela y Japón son dos países con actividad sísmica frecuente, pero la intensidad de los movimientos es muy distinta.
En el caso del país asiático, este se localiza en el Cinturón del Fuego del Pacífico y se encuentra sobre cuatro grandes placas tectónicas. El país archipiélago de 125 millones de habitantes suele registrar cientos de sismos por año, varios de ellos de magnitud superior a 7, por lo que todo está diseñado para este tipo de actividad.
En Venezuela, los sismos se produjeron en una zona donde la placa del Caribe y la placa Sudamericana mantienen un contacto permanente. Los sismos son frecuentes en este país, aunque desde 1997 no se registraba un gran terremoto en el país.
El último de gran magnitud fue en Cariaco, población costera al noreste, y dejó 73 muertos. El último en Caracas, la capital venezolana, fue en 1967 con 236 fallecidos.
El segundo sismo del miércoles, de magnitud 7.5, es el más potente que ha sacudido Venezuela desde 1900. La fuerza de estos terremotos fue tal que se sintieron hasta en Colombia, donde sonaron algunas alarmas. Desde la tarde del miércoles se reportaron más de 130 réplicas.
Los sismos venezolanos, además, fueron muy superficiales, de apenas 10 kilómetros de profundidad, lo que aumentó la intensidad. En cambio, el sismo japonés tuvo una profundidad de 44 kilómetros.
“Este fenómeno del doble sismo es algo para lo que no es fácil estar preparado”, dice Alan Damián Sánchez Pulido, profesor de la Universidad Iberoamericana.
Reglamentos de construcción
Sánchez Pulido, especialista en ingeniería estructural y comportamiento sísmico de materiales, explica que todos los países con actividad sísmica, como Japón y Venezuela, pero también como México y Chile, suelen tener un reglamento de construcción adecuado para este contexto.
Esta normatividad se suele actualizar de manera constante. Por ejemplo, México cambió sus reglamentos de construcción después del sismo del 19 de septiembre de 1985, de magnitud 8.1, y que provocó miles de muertes y daños materiales millonarios.