La OEA, la CIDH, la ONU, la CELAC, la UE y Estados Unidos consideraron fraudulentas o ilegítimas estas elecciones generales.
¿Cuándo tenía que terminar este mandato de Ortega?
El 10 de enero de 2022, a los 76 años, el exguerrillero inauguró su cuarto ejercicio quinquenal consecutivo. Originalmente, este cuarto mandato debía terminar a inicios de 2027.
Sin embargo, en enero del año pasado, la Asamblea Nacional aprobó un paquete de enmiendas constitucionales para reforzar los poderes de la Presidencia y extender los mandatos presidencial y legislativo de los cinco a los seis años, postergando así hasta 2027 las elecciones generales que correspondían a noviembre de 2026.
La reforma elevó a Murillo, entonces vicepresidenta, al puesto de copresidenta.
¿Qué reformas propone Ortega para seguir en el poder?
La Asamblea —controlada por el gobierno— prevé aprobar a inicios de septiembre las leyes solicitadas por Ortega para que en los comicios no participen "vendepatrias" ni "golpistas" al servicio de Estados Unidos, términos con los que suele referirse a sus adversarios.
Esta reforma propone además ampliar el periodo presidencial de seis a siete años "renovables", según el proyecto del presidente Daniel Ortega que recibió el martes la Asamblea Legislativa.
"Nuestro sistema de Estado y gobierno de pueblo presidente propone ordenarse con periodo efectivo de siete años renovables", dijo el presidente del Congreso, Gustavo Porras, al leer la parte introductoria de la propuesta.
La ampliación del mandato "asegura estabilidad en visión, operatividad y continuidad, haciendo frente con toda energía y claridad a las urgencias", añadió Porras.
El 20 de julio, Ortega incluso descartó cualquier posibilidad de elecciones en su país para evitar que la oposición, en el exilio, llegue algún día al gobierno.
“Que se olviden, aquí (en Nicaragua) no volverán a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno y atrapar el poder", declaró Ortega al referirse a sus opositores en un acto por el 47° aniversario de la revolución sandinista, celebrado en Managua.
Los opositores fueron encarcelados o forzados al exilio, despojados de sus nacionalidades y bienes, así como periodistas, intelectuales y religiosos críticos del gobierno. Miles de nicaragüenses viven refugiados en Costa Rica, España y Estados Unidos.