Aunque los países cumplan sus compromisos climáticos, el planeta superará ampliamente el límite de temperatura del Acuerdo de París. La ONU advierte que las emisiones siguen en niveles récord y que los fenómenos extremos serán cada vez más graves.
El mundo se encamina a un calentamiento global de 2.6 °C para 2100, incluso si los gobiernos cumplen sus compromisos actuales para reducir las emisiones contaminantes, advirtió la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El informe anual sobre la brecha de emisiones del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) señala que los planes climáticos de los países son insuficientes para frenar el aumento de la temperatura. Si se mantienen las políticas actuales, el calentamiento podría llegar a 2.8 °C al cierre del siglo.
La diferencia importa porque cada fracción adicional de calentamiento aumenta los riesgos para la población: desde olas de calor e inundaciones más intensas hasta daños en los ecosistemas, pérdidas económicas y afectaciones a la salud.
El Acuerdo de París busca mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de los 2 °C respecto de los niveles preindustriales y limitarlo a 1.5 °C. Sin embargo, el PNUMA advierte que el mundo ya no podrá evitar superar temporalmente ese último umbral.