La amenaza de la destitución
Los demócratas prometen abrir investigaciones sobre el presidente, su familia y su gobierno, y sobre la conveniencia de seguir pagando por la guerra en Irán.
La oposición intentó en dos ocasiones destituir a Trump en su primer mandato (2017-2021).
El republicano, de 80 años, ya no se puede presentar a un tercer mandato y ya ha demostrado en sus dos primeros dos años -y al menos dos intentos de asesinato- que no tiene nada que perder.
Trump aceptó la derrota, según periodistas del New York Times que hablaron con él durante la aciaga velada electoral.
"Estoy absolutamente dispuesto a aceptar esos resultados", dijo el mandatario al periódico de izquierdas.
"Trabajaremos con los demócratas. Probablemente llegaremos a un acuerdo", explicó.
Al mismo tiempo, el republicano lanzó: "Yo no estaba en la papeleta y, si lo hubiera estado, ¡habríamos ganado POR UNA VICTORIA APLASTANTE!".
"El ambiente en la Casa Blanca es de desafío", declaró un funcionario bajo condición de anonimato.
"Abróchense los cinturones", advirtió.
"Los extremistas del MAGA están en desbandada de costa a costa. Donald Trump está en conmoción en este momento", dijo en un video Hakeem Jeffries, que será el próximo líder de la bancada demócrata en la Cámara de Representantes.
Si los demócratas intentan aprobar reformas en el campo de la salud, o volver a su agenda ambientalista, o subir impuestos, Trump vetará muy probablemente sus intentos.
Eso promete un fin de mandato presidencial lleno de curvas, y con una guerra en Irán que no tiene visos de acabarse pronto.
Una enfermera, Gracie Surface, votó sin dudarlo por Ossoff en Atlanta, explicó a la AFP. "Necesitamos sangre nueva" en la política, declaró.