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Nuestras Historias

OPINIÓN: La masacre de Charlottesville es un acto de terrorismo interno

Peter Bergen escribe que el incidente demuestra que la violencia política en Estados Unidos tiene muchas caras.

Nota del editor: Peter Bergen es analista de seguridad nacional de CNN, vicepresidente de New America y profesor de la Universidad Estatal de Arizona. Escribió el libro United States of Jihad: Investigating America's Homegrown Terrorists.

(CNN) — El sábado 12 de agosto, un hombre de 20 años, originario de Ohio, Estados Unidos, presuntamente usó su automóvil para arrollar a un grupo de personas que se había reunido para protestar contra un mitin nacionalista, mató a una mujer de 32 años e hirió a 19 personas más. Si James Alex Fields Jr., de Maumee, Ohio, tenía la intención de lastimar a los manifestantes, entonces sus actos merecen considerarse terrorismo interno.

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New America, un grupo de estudios apartidista que lleva registro de la violencia política, determinó que los terroristas yihadistas han matado a 95 personas en Estados Unidos desde los ataques de al Qaeda del 11-S, mientras que con el ataque de Charlottesville, la cifra de personas que han muerto por actos de terroristas de extrema derecha en Estados Unidos, en el mismo periodo, llegó a 68.

En años recientes han surgido otras formas de violencia política. Los terroristas nacionalistas negros han matado a ocho personas en Estados Unidos desde 2016, mientras que en junio, un terrorista motivado por posturas extremistas anti-Trump disparó un arma en un entrenamiento del equipo de béisbol de los legisladores republicanos en Alexandria, Virginia, hiriendo de gravedad al diputado Steve Scalise, quien se está recuperando.

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En diciembre de 2016, un hombre disparó un arma en una pizzería en Washington porque creía en una teoría de conspiración que indicaba que el restaurante era el frente de una red de explotación infantil a cargo de altos funcionarios del Partido Demócrata. Por suerte, nadie resultó herido.

Además, los terroristas yihadistas siguen matando estadounidenses. En enero, un guardia de seguridad murió en Denver a manos de un terrorista que aparentemente tenía motivaciones yihadistas.

Estos atentados de parte de terroristas de derecha, de izquierda y nacionalistas negros nos recuerdan que el terrorismo no es dominio exclusivo de quienes están motivados por las ideologías de Osama bin Laden y de ISIS.

El ataque de Charlottesville, en el que se usó un auto como arma , es un nuevo giro en las tácticas de los terroristas de derecha en Estados Unidos. Los terroristas yihadistas han usado vehículos como armas frecuentemente, como en los dos incidentes recientes en Londres, en los que murieron 13 personas; en el incidente de 2016 en Niza, Francia, en el que murieron 84 personas, o en el ataque en Berlín, en el que murieron 12 personas.

El sábado 12 de agosto, Donald Trump condenó el ataque de Charlottesville en términos generales, pero no denunció abiertamente a los nacionalistas blancos que convocaron al mitin y que son responsables de la muerte y las lesiones que ocurrieron.

Trump dijo : "Condenamos en los términos más firmes posibles este despliegue atroz de odio, fanatismo y violencia, de muchas partes. De muchas partes".

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En 2016, Trump dijo en entrevista para CNN que "creo que el islam nos odia" y ha condenado en repetidas ocasiones al "terrorismo radical islámico"; sin embargo, su silencio sobre los actos y las creencias de los nacionalistas blancos y de los militantes de la derecha alternativa, como los que se reunieron el sábado en Charlottesville, ha sido notorio.

De hecho, desde que Trump asumió la presidencia (y antes del incidente de Charlottesville), los militantes de la extrema derecha han matado a tres personas en dos incidentes independientes, uno en la ciudad de Nueva York y otro en Portland, Oregon ; un terrorista nacionalista negro mató a tres personas y un militante yihadista mató a una más, según las investigaciones de New America .

La falta de reconocimiento y de censura al terrorismo de los militantes de derecha hace eco de otro tema en el que Trump calla. No ha condenado a los responsables de la bomba que se detonó en una mezquita de los suburbios de Minneapolis hace una semana. No se ha identificado a los perpetradores. Por suerte, la bomba no lastimó a nadie, pero hasta ahora, la reacción del usualmente voluble Trump al ataque ha sido no decir nada.

Mark Dayton, gobernador de Minnesota, dijo que el atentado contra la mezquita fue "un acto terrorista".

Veamos si Trump condena con ese mismo parámetro el atentado terrorista de Charlottesville.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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