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OPINIÓN: Lo que vimos de Trump en Texas fue otro despliegue desalentador

David Axelrod escribe que durante la reunión informativa sobre el huracán, Trump alabó a su equipo… y por extensión a sí… pero dejó a un lado a las víctimas.

Nota del editor: David Axelrod escribe artículos de opinión para CNN y conduce el podcast The Axe Files , que se transmite regularmente en CNN. Fue asesor senior del expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, y jefe de estrategias de las campañas presidenciales de Obama en 2008 y 2012. Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

(CNN) — En el Artículo Segundo de la Constitución de Estados Unidos se enumeran los deberes oficiales de la presidencia, pero no todas sus responsabilidades. Una de las funciones tácitas y esenciales del presidente ha sido brindar consuelo en momentos de crisis y pérdida, dar apoyo y ánimos a sus conciudadanos a nombre de un país preocupado.

Tal fue el caso de Reagan tras la explosión del Challenger; de George W. Bush tras el 11-S; de Clinton tras los atentados de Oklahoma City, y de Obama tras los acontecimientos de Charleston.

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El huracán Harvey fue la primera prueba de Trump en ese aspecto. Trump viajó a Texas el martes 29 de agosto para reunirse con las autoridades estatales y con los coordinadores de los servicios de respuesta a desastres en un momento que pedía la empatía y la humanidad que corresponden a una tragedia a gran escala que sigue desarrollándose. Sin embargo, lo que vimos fue otro despliegue desalentador de grandilocuencia autocomplaciente torpe.

Sentado entre el gobernador de Texas, Greg Abbott, y su primera dama, Melania Trump, el presidente de Estados Unidos inició un monólogo sobre la naturaleza épica de Harvey ("¡Nadie había visto nada parecido!") y alabó a su equipo —y por extensión, a sí— por la labor que están llevando a cabo.

nullLuego, se dirigió a Brock Long, director de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés), y prosiguió: "es un hombre que se ha vuelto muy famoso en la televisión en los últimos días". Para terminar sus comentarios, empezó a felicitar al grupo por su manejo profesional de la tormenta, aunque Houston y la región circundante siguen sintiendo el embate de las lluvias y las inundaciones.

Al notar la expresión de incomodidad de quienes lo rodeaban, Trump se contuvo rápidamente y agregó: "nos felicitaremos cuando todo haya terminado", pero no dejó casi lugar a dudas de que tarde o temprano habrá una ronda de felicitaciones mutuas.

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Luego, Trump recibió un breve informe para el beneficio de las cámaras y la reunión se levantó.

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En este punto, da la impresión de que el gobierno federal está trabajando bien con las autoridades estatales en el manejo de la crisis, al menos hasta donde lo permite la magnitud de Harvey. Sin embargo, hay otra exigencia que Trump dejó de satisfacer por completo.

Sorprendentemente, no dijo una sola sílaba sobre quienes perdieron la vida, su hogar o su negocio en las inundaciones que siguen afectando al sureste de Texas y que ha abrumado a los heroicos trabajadores de los servicios de emergencias y a los voluntarios que intentan cumplir sus demandas. No ofreció consuelo a las decenas de miles de evacuados (algunos de quienes quedaron separados de sus familias en la tormenta y que ahora se refugian en estadios, sin saber qué pasará después).

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Donald Trump llegó a Corpus Christi a bordo del avión presidencial. Como nunca deja pasar la oportunidad de vender, desembarcó con su gorra registrada de Estados Unidos sobre la cabeza. Quedó claro que llegó para hacer caravanas, no para mostrar empatía con las víctimas ni para dar esperanza a los desposeídos.

nullPara esta antigua estrella de programas de telerrealidad, la escena lo es todo; aparentemente pensó que este despliegue de alabanzas en medio de tanta miseria lució "presidencial".

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A lo largo de días pasados hemos visto escenas de gente común que arriesga su vida para salvar a sus vecinos. Estos estadounidenses han mostrado una grandeza de espíritu y un altruismo digno de la situación. Trump no.

Simplemente no entiende cuál es su función.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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