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Cómo ayudar a un colega cuyo bebé murió

Es común tener la sensación de que debes ayudar a que el dolor se arregle; los duelos no se “arreglan”, lo que sí puedes es acompañar en esta etapa, considera Adriana Castro.
mar 15 junio 2021 05:00 AM

(Expansión) - Óscar llevaba seis años intentado convertirse en papá junto con Julia, su esposa. Diagnosticados con un problema de infertilidad biológica y después de tratamientos de reproducción asistida, finalmente quedaron embarazados. Este año, Óscar por fin sería padre de una niña: Sofi.

El día que comenzaron las contracciones de Julia fue la señal de que el anhelado día había llegado. Ya en el hospital, percibió una tensión notable en los profesionales de la salud que se encontraban en la sala, intuyó que algo estaba mal.

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Al nacer, Sofi no lloró, no respiró, estaba muerta. El corazón de Óscar se rompió, en silencio.

De acuerdo con la doctora Irma Alejandra Coronado Zarco, subdirectora de Neonatología del Instituto Nacional de Perinatología tan solo en 2019 se registraron 117 muertes fetales y neonatales diarias. ¡Diarias!

Si tu compañero de trabajo fuera Óscar y lo felicitaras a propósito del Día del Padre y él te respondiera que Sofi nació muerta ¿qué harías?

Sí, nadie está preparado para algo así, pero aquí hay algunas ideas.

Evita frases que restan

1. “Sé fuerte: tu esposa te necesita”. Ese convencionalismo basado en el estereotipo de que el hombre debe tomar el rol del “fuerte” es de las cargas más asfixiantes. Es común que, ante una pérdida, los compañeros del trabajo y amigos pregunten por la madre y se preocupen de que esté bien. En ningún momento pienso que eso deba dejar de ser así. Las mujeres merecen ese apoyo.

Pero en esa dinámica los padres suelen ser dejados de lado en los procesos de duelo y no se les ofrece la ayuda que necesitan. Si tú le dices que debe ser fuerte para ella, estás pasando por alto sus emociones e invisibilizas su derecho a que él también viva su duelo.

2. “Échale ganas”. Cuando dices esto estás juzgando y reprobando la manera en que está afrontando su dolor. Es como si le dijeras que no lo está haciendo suficientemente bien y debería hacerlo “con más ganas”. Créeme, está haciendo lo mejor que puede con los recursos que humanamente tiene.

3. “Bueno, al menos tienes a tu esposa”. Este comentario entra en la categoría de “hay que ver el lado bueno de la vida” y en un momento así es desatinado porque es como si le dijeras “deja de mostrarte triste frente a mí”, “estás mostrando una emoción que me incomoda” o “no te acepto si estás triste”. Él necesita que valides su tristeza.

También evita el efecto del "elefante en la habitación"

Si en una reunión con un cliente coincides con él, es natural que no quieras tocar el tema para no abrir más su herida, pero tampoco es buena idea fingir que desconoces su situación porque lo harás sentir invisible y acrecentarás su dolor.

Seguramente pienses ¿le digo que lo siento o mejor no? Si el contexto es inadecuado, podría ayudarte no decir nada, hacer contacto visual y colocar tu mano en tu corazón como una señal de que su dolor no pasa inadvertido para ti pero respetas su espacio en un momento en el que la energía debe enfocarse en otra cosa.

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Aportaciones que suman

¿Qué decir?

Es común tener la sensación de que debes ayudar a que su dolor se arregle. Los duelos no se “arreglan”. Lo que sí puedes es acompañarlo en esta etapa haciéndole saber que está bien no estar bien.

Puedes comentarle “Lamento mucho el dolor por el que estás atravesando. Debe ser una experiencia muy difícil tener que lidiar con diferentes emociones, personas y situaciones al mismo tiempo. Confía en que tienes la capacidad de atravesar por esto y eso incluye que me pidas ayuda. Yo te puedo ayudar escuchándote”.

Créeme, él recibirá muy bien tu silencio atento.

En los días posteriores, hacerle preguntas como ¿cómo vas?, ¿cómo estás con todo esto?, pueden ayudar a que se abra. Pero si no lo hace, aunque tú sepas que está pasándola mal, no lo obligues a que se desahogue. Lo que sí puedes es mostrar tu cercanía y amabilidad.

¿Qué hacer?

Toma acciones tangibles para ayudarlo. Es común querer externarle tu apoyo a través de palabras como “cualquier cosa que necesites, aquí estoy”.

Honestamente en una situación de tanto dolor, seguramente sus emociones son tan aniquilantes que no tiene idea ni de qué necesita.

Así que apoyar con cosas concretas como ofrecerle ayuda para buscarle a un profesional en duelo perinatal que lo pueda apoyar puede ser de valor. Si vives cerca de él ofrecerte para tareas tangibles como sacar a su perro o incluso sacar la basura en esos días podría ser una buena aportación.

En resumen, aunque te sientas vulnerable, acompaña a tu compañero para que dé voz a su situación y evita fingir que no ha pasado nada. Si muestras tu empatía y te alejas de la positividad tóxica estarás ayudándolo mucho.

Nota del editor: Adriana Castro tiene una especialidad en Psicología de la Creatividad por la Universidad Autónoma de Barcelona. Es fundadora de Call to Action: Empresas felices. Síguela en Facebook (adrianacastromx). Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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