Hoy en día, un número creciente de empleados experimenta trastornos emocionales como estrés crónico, ansiedad y burnout. Estos problemas no solo afectan la salud individual, sino que también tienen consecuencias en bajas por enfermedad, disminución de la productividad y alta rotación de personal. Aun así, muchas empresas continúan ignorando estos problemas o adoptando soluciones superficiales.
Entender qué es el bienestar emocional es el primer paso hacia la creación de un entorno laboral saludable. Se refiere al estado general de salud mental y emocional de una persona, lo que en el ámbito corporativo significa tener colaboradores que se sienten valorados, apoyados y capaces de manejar el estrés y las demandas laborales de manera efectiva.
Cuidar de la salud emocional no es solo un compromiso personal, es una responsabilidad compartida. Los colaboradores deben priorizar el autocuidado, establecer límites y tomar acciones de bienestar, como mindfulness, yoga o apoyo psicológico. Sin embargo, estas prácticas personales no son suficientes si no están respaldadas por una cultura organizacional sana y segura.
Las empresas tienen una responsabilidad crucial en este aspecto. Deben proporcionar herramientas y recursos que promuevan el bienestar emocional. Esto incluye desde programas de asistencia al empleado y sesiones de formación sobre gestión del estrés, hasta la creación de un ambiente laboral que fomente la comunicación abierta y el apoyo mutuo.
Desde el punto de vista regulatorio, en la reciente actualización a la Ley Federal del Trabajo se incorporaron medidas específicas sobre la creación de un ambiente laboral sano mediante políticas internas de bienestar emocional y la formación de comités especializados. Además, la NOM-035 obliga a las empresas a realizar evaluaciones periódicas del clima laboral, con especial atención en los factores emocionales.
Considerando que el clima laboral influye directamente en los colaboradores, un ambiente de trabajo positivo fomenta la participación, la productividad y el logro de objetivos. Un clima laboral positivo puede representar entre el 20 y 30% del desempeño empresarial según especialistas en inteligencia emocional.
Cuando los colaboradores no entienden sus propios detonadores y sensibilidades y no reciben ningún tipo de apoyo de parte de su empleador, tienden a transferir estos problemas al equipo de trabajo, creando un ciclo negativo que afecta a toda la organización. Ahí radica la razón por la cual cuidar del bienestar emocional es tan importante, o más, que la salud física.