"Una vez que dejas de aprender, empiezas a morir." — Albert Einstein
Después de más de 35 años en el mundo de las ventas y los negocios, he tenido la oportunidad de vender desde una caja de papelería hasta equipos médicos de más de un millón de dólares. Si algo he aprendido en este recorrido es que el mercado siempre cambia, los clientes siempre evolucionan y la competencia nunca deja de prepararse. La única decisión que un líder no puede permitirse tomar es dejar de aprender. Existe una realidad que he confirmado una y otra vez: el crecimiento de una empresa rara vez supera el crecimiento de quien la dirige. Cuando el líder deja de evolucionar, tarde o temprano la organización también lo hace.
Los mejores líderes no creen que ya lo saben todo. Leen, escuchan podcasts, toman cursos, asisten a congresos, buscan mentores y conversan con personas que piensan diferente. Yo mismo procuro asistir cada año a programas internacionales, visitar empresas, estudiar nuevas metodologías y aprender de líderes de otras industrias. Cada nueva idea amplía mi forma de ver los negocios. La ventaja competitiva ya no está en lo que sabes hoy, sino en la velocidad con la que eres capaz de seguir aprendiendo.