TSMC ocupa una posición central en la economía tecnológica mundial, ya que produce más de la mitad de los semiconductores del planeta y prácticamente la mayoría de los chips más sofisticados que utilizan los sistemas de Inteligencia Artificial.
Entre sus principales clientes se encuentran gigantes como Apple y Nvidia, que en los últimos años destinaron miles de millones de dólares a la compra de semiconductores, servidores y centros de datos para sostener el crecimiento de sus plataformas digitales y de IA.
El lanzamiento de los chips de 2 nanómetros ocurre en un contexto de una aceleración sin precedentes de la inversión global en IA. De acuerdo con la firma de investigación estadounidense Gartner, el gasto en este sector alcanzará alrededor de 1.5 billones de dólares en 2025 y 2 billones en 2026, una cifra equivalente a casi el 2% del PIB mundial. En ese ecosistema, los nuevos semiconductores de TSMC son una de las piezas tecnológicas más codiciadas.
Los chips de 2 nm ofrecen un mayor rendimiento y permiten integrar una cantidad significativamente mayor de transistores en un espacio reducido, lo que se traduce en procesadores más rápidos y eficientes. Según datos de IBM, esta tecnología permitirá acelerar el funcionamiento de las computadoras portátiles, reducir el consumo energético de los centros de datos y mejorar la capacidad de respuesta de los vehículos autónomos, particularmente en tareas como la detección de objetos en tiempo real.
Para la IA, el impacto es igualmente profundo. Jan Frederik Slijkerman, analista del banco neerlandés ING, explicó que esta generación de semiconductores beneficia tanto a los dispositivos de consumo, como a los chips especializados de los centros de datos, donde los modelos de gran escala podrán operar con mayor eficiencia y menor consumo energético.
La fabricación de chips de este tamaño, sin embargo, es uno de los procesos industriales más complejos y costosos del mundo. Slijkerman subraya que solo un puñado de empresas tiene la capacidad técnica y financiera para producirlos a gran escala, entre ellas TSMC, la surcoreana Samsung y la estadounidense Intel, lo que refuerza el carácter estratégico de esta tecnología en la competencia global por el liderazgo tecnológico.
Con información de AFP.