Cabe resaltar que Hoffman no es el único caso relevante de algún ejecutivo usando esta tecnología. Bala Sathyanarayanan, director de recursos humanos de la firma de embalaje Greif, también tiene su propio gemelo hecho con IA que ha interactuado con alrededor de 3,300 empleados desde su lanzamiento en diciembre.
Brian Hartzer, CEO de Quantum Health, es otro de los ejemplos relevantes que cita el Journal, aunque uno de los más mediáticos es Mark Zuckerberg, CEO de Meta, de quien se reportó la creación de su clon digital a partir de su imagen, voz, gestos y tonos “para que los empleados se sientan más conectados con el fundador a través de la interacción con él”.
Por ahora, los clones virtuales generan dudas
Para los críticos de esta tecnología, dicha herramienta podría generar controversias. Por ejemplo, que se utilice para tener reuniones complicadas con los empleados en vez de hacerlo personalmente, pues estos sistemas se entrenan con información interna a la cual pueden tener acceso en tiempo real.
En este sentido, uno de los principales obstáculos que enfrentan los gemelos digitales de ejecutivos es que los empleados acepten la idea de que un sistema virtual los lidere, además de la posibilidad, cada vez mayor, de que los humanos sean reemplazados por estas copias digitales.
Otra de las preocupaciones centrales respecto a los gemelos virtuales es qué pasará con toda la información que obtienen una vez que el empleado se vaya de la empresa. ¿El gemelo se mantendrá como parte de la compañía o el trabajador se lo podrá llevar consigo?
De acuerdo con la respuesta que Paul Jurcys, asesor jurídico en propiedad intelectual de Vinted, le dio al Journal, en el futuro se prevén “situaciones en las que los empleados que se marchen recibirán una compensación por dejar atrás a su gemelo digital y los datos y conocimientos asociados”.