Este martes se batieron récords de temperatura para el mes de mayo en el Reino Unido y en Francia, donde se declaró alerta naranja por ola de calor en trece departamentos del oeste del país a partir del miércoles, indicó la agencia meteorológica Météo-France.
La Oficina Meteorológica del Reino Unido (Met Office) indicó que el martes se registraron máximas de 35.1 °C en Kew Gardens, al suroeste de la capital, un día después de que los 34.8 ºC reportados en ese lugar también batieran un récord.
Météo-France indicó que este episodio, "excepcional, histórico e inédito" probablemente dure, al menos, hasta finales de semana, con picos de hasta 38 ºC o 39 ºC en algunos puntos.
En Francia, el indicador térmico nacional, que mide la temperatura media en el país, alcanzó los 24,8 ºC, un récord para el mes de mayo. El lunes también había batido un récord al situarse en 24,6 ºC.
Las autoridades francesas informaron de al menos siete muertes relacionadas con la ola de calor, cinco de ellas por ahogamiento, ya que muchas personas fueron a las playas para refrescarse, pese a que en muchas zonas no hay socorristas hasta julio.
"Ha habido siete muertes directa o indirectamente relacionadas con el calor", declaró la portavoz del gobierno, Maud Bregeon, al canal de televisión TF1 este martes.
Los científicos afirman que el cambio climático provocado por el ser humano está amplificando los fenómenos extremos y que las olas de calor, las sequías e inundaciones son cada vez más intensos y frecuentes.
Noches tropicales
Philippe Bignens, un turista suizo de 56 años que visitaba Londres con su padre, dijo a la AFP que tuvieron que cambiar de planes y refugiarse en su hotel para evitar estar en la calle en las horas más calurosas del día.
"Si no te preocupa el calentamiento global, es que estás sordo, ciego o las dos cosas, ¿no? Está ahí, sí. Tenemos que preocuparnos y hacer algo al respecto", afirmó.
La Met Office pronosticó un descenso de las temperaturas más adelante en la semana.
Según uno de los meteorólogos de esta agencia, Greg Dewhurst, el aumento de las temperaturas extremas es "una buena indicación del cambio climático en acción" y es probable que se convierta en "la nueva normalidad".
En Irlanda, dos estaciones meteorológicas registraron una temperatura récord en mayo de 28,8 °C, según datos de la agencia meteorológica (Met Éireann).
En París, los aficionados al tenis sufrieron temperaturas de 33 °C en el torneo de Roland Garros, y los jugadores tuvieron que competir bajo un calor asfixiante.