El empresario admitió que esperaba una destrucción mucho más rápida de puestos de trabajo de oficina de nivel inicial, algo que, hasta ahora, no ha ocurrido.
“Pensaba que ya habría habido más impacto en la eliminación de empleos administrativos de entrada”, dijo Altman, quien aseguró que ahora entiende mejor por qué muchas tareas siguen dependiendo de la interacción humana.
El ejecutivo relató incluso que llegó a usar IA para responder mensajes y correos electrónicos, pero terminó retomando personalmente parte de esas conversaciones porque las personas “siguen valorando el contacto humano”.
Las declaraciones contrastan con el discurso que el propio Altman impulsó en los últimos años. El CEO de OpenAI había advertido previamente que la IA reemplazaría primero trabajos de atención al cliente y otras labores repetitivas de oficina. Su visión alimentó un debate global sobre el riesgo de automatización masiva y la posible desaparición de profesiones enteras.
El cambio de postura ocurre mientras grandes empresas tecnológicas siguen reestructurando sus operaciones alrededor de la inteligencia artificial. Compañías como Meta, Amazon, HSBC y Cisco han anunciado despidos o ajustes vinculados a inversiones en IA, sin embargo, Altman considera que el panorama laboral será menos devastador de lo que él mismo anticipó.
Aun así, el debate sobre el futuro del trabajo continúa abierto, un reporte de la consultora Gartner señala que muchas empresas están optando por usar IA para aumentar la productividad de sus empleados, en lugar de reemplazarlos completamente. Paralelamente, en redes sociales y foros como Reddit persiste la preocupación de trabajadores que ya afirman haber sido sustituidos por herramientas automatizadas, especialmente en sectores creativos y administrativos.
Las declaraciones de Altman también reflejan la división dentro de la industria tecnológica entre quienes ven a la IA como una amenaza existencial y quienes creen que impulsará una nueva etapa de crecimiento económico.