La compañía reporta que 85% de sus usuarios ya realizan su declaración mensual desde la app sin contador de por medio y que detecta el 100% de las irregularidades fiscales de sus usuarios, resolviendo la totalidad de los casos en que estos deciden regularizarse.
El modelo de Cenit.ai combina automatización con acceso directo a los datos del SAT. El sistema se conecta con las claves del contribuyente para extraer sus Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI), los analiza en segundos, detecta inconsistencias, genera alertas preventivas y calcula impuestos en función de los movimientos registrados.
"Lo que está pasando en toda la contabilidad y en los impuestos es que hoy el eje son los CFDI, y estos comprobantes están en una nube. Esa compañía (cualquiera dedicada al apoyo fiscal con IA como Cenit.ai) llega, tú le pasas tus claves y en ese momento tienen casi el total de tus operaciones", explica en entrevista Javier de los Santos Valero, presidente de la Comisión Fiscal del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP).
El especialista señala que este tipo de herramientas se emplean en el mundo contable desde 2017, pero no considera que ello vaya a provocar una desaparición de los profesionistas de esta área.
"Los contadores estamos totalmente a favor de la IA, siempre y cuando estén especializadas, no en aquellas que usamos todos para consultas (haciendo referencia a ChatGPT, Gemini o similares). No es que nos va a sustituir a nosotros como contadores, sino al proceso, pero no al análisis y la consultoría", plantea.
Cenit.ai dice haber registrado un crecimiento global de cuatro veces mes a mes desde enero de 2026, y reporta que siete de cada 10 usuarios ya realizan sus declaraciones mensuales directamente desde la plataforma. La mitad interactúa activamente con su asistente de inteligencia artificial.
Según Molina, las consultas más frecuentes que recibe el chatbot de Cenit.ai tienen que ver con conceptos deducibles, cómo entender el desglose de impuestos y cómo eficientar la operación fiscal del negocio.
Molina no duda en señalar como uno de sus argumentos centrales que cada vez hay menos contadores. La compañía cita una caída del 22% en la matrícula de estudiantes de contaduría en los últimos años.
"Para países como México, donde millones de contribuyentes dependen de asesoría externa para cumplir correctamente con sus obligaciones, la reducción en la oferta de especialistas va a generar cuellos de botella importantes: mayores costos, atención menos personalizada, más riesgos de incumplimiento", advierte Molina.