Desde entonces, tanto Anthropic como el gobierno estadounidense se vieron envueltos en una batalla en la que los productos de la empresa fueron catalogados como inseguros, mientras que la compañía alegaba tratos diferenciados y desfavorecedores por parte de las autoridades.
La razón principal del gobierno respecto a Mythos es que la plataforma tiene la supuesta capacidad de identificar y explotar vulnerabilidades a una velocidad que es imposible para cualquier analista o experto en ciberseguridad humano.
Asimismo, esta postura demuestra la postura que Trump tomó desde inicios de mayo, cuando firmó un decreto a través del cual estableció que tendrá acceso a los modelos de IA de las empresas de tecnología para evaluarlos antes de su lanzamiento.
Según el anuncio, el Centro para las Normas e Innovación en IA (CAISI, por sus siglas en inglés) del Departamento de Comercio será el organismo encargado de "llevar a cabo evaluaciones previas a la implementación e investigaciones específicas para evaluar mejor las capacidades de vanguardia de la IA y mejorar el estado de la seguridad de la IA".
Antes de estos anuncios e incluso durante sus tiempos de campaña, Trump se había mostrado en contra de la intervención pública en el desarrollo de la IA, y eliminó la regulación adoptada durante la administración Biden por considerar que suponía una amenaza para la competitividad de Estados Unidos frente a China.