La empresa de gestión de activos financieros más grande del mundo, BlackRock, y Meta anunciaron una alianza para desarrollar y operar un campus de centros de datos en El Paso, Texas, con un costo de 14,000 millones de dólares en un momento donde las empresas tecnológicas aceleran la construcción de infraestructura para atender la creciente demanda de cómputo para inteligencia artificial.
El campus que ya está en construcción tendrá una capacidad de cómputo de un gigavatio y comenzará a incorporar esta capacidad en 2028. En este contexto, un gigavatio equivale a un año de consumo de electricidad de alrededor de 800,000 hogares en Estados Unidos.
Este desarrollo de la IA es parte de la expansión masiva en Estados Unidos. Actualmente, Meta cuenta con 28 centros de datos en operación o construcción y desarrolla instalaciones similares en regiones como Luisiana, donde busca ampliar un campus hasta alcanzar cinco GW de capacidad con una inversión que podría superar los 50,000 millones de dólares. Esta apuesta responde al crecimiento de la demanda de cómputo para sus modelos de IA donde la empresa planea invertir hasta 600,000 millones de dólares en infraestructura incluyendo centros de datos y empleos hacia el 2028.
Esta expansión no se limita a Estados Unidos, pues Meta anunció en julio su primer gran centro de datos en Alberta, Canadá , con una inversión de 9,000 millones de dólares. La instalación también tendrá capacidad de un gigavatio y requerirá una cantidad de electricidad comparable al consumo de unos 800,000 hogares, la cual, para abastecerla meta contempla nueva infraestructura energética y una planta de generación a gas natural que comenzaría a operar en 2030.
El crecimiento de esta infraestructura también ha generado cuestionamientos por su impacto ambiental y sobre las comunidades, generando protestas contra nuevos centros de datos por factores como el consumo energético, de agua, ruido y emisiones. Todo esto refleja como Meta, mientras aporta terrenos y activos de construcción, la mayor parte del proyecto será financiado por BlackRock mediante capital y deuda, por lo que estas alianzas aceleran la construcción de la infraestructura necesaria para sostener productos de IA sin asumir por sí sola todo el costo de una expansión que requiere inversiones cada vez mayores.