OpenAI, creadora de ChatGPT, redujo en 80% las tarifas de su modelo Luna, mientras que Anthropic, desarrolladora de Claude, presentó un modelo con capacidades similares a las de su sistema más potente, pero a la mitad de precio.
La presión también viene de China y DeepSeek, cuyo modelo V4 Flash encabeza la clasificación de uso de la plataforma técnica OpenRouter, anunció la semana pasada que tiene previsto un “aumento significativo” de sus precios para los programadores. Aun con ese incremento, la competencia entre modelos chinos y estadounidenses ya está modificando las expectativas sobre cuánto debería costar utilizar una herramienta de IA.
En Pekín, incluso hay lugares donde el acceso puede ser gratuito. En el AGI Bar, un establecimiento ubicado en Zhongguancun, un barrio conocido como el “Silicon Valley chino”, los clientes pueden utilizar DeepSeek sin pagar. El bar, que funciona como punto de encuentro para desarrolladores, fundadores e inversores, ofrece acceso gratuito a los tokens como parte de su propuesta.
“Es bastante habitual que los bares ofrezcan wifi gratuito con routers, así que yo ofrezco tokens gratuitos”, explicó a la AFP el propietario del establecimiento, Song De.
El negocio cuenta con dos estaciones de trabajo de Nvidia en las que ejecuta V4 Flash, por lo que los usuarios pueden utilizar el modelo sin pagar directamente a DeepSeek.
Song De, quien también es desarrollador independiente, forma parte de una tendencia más amplia: usuarios que están dejando de lado los modelos más caros para recurrir a alternativas más pequeñas o menos complejas.
“Se pueden hacer muchas cosas con modelos más antiguos, de menor complejidad o con modelos de lenguaje reducidos”, afirmó el analista tecnológico Jack Gold, fundador de J.Gold Associates.
Además, modelos como Kimi K3, de Moonshot AI, y la serie Qwen, de Alibaba, están ganando atención como alternativas a los sistemas de compañías estadounidenses como OpenAI y Anthropic. Para estas últimas, además, la presión sobre los precios llega en un momento en el que buscan demostrar que sus enormes inversiones en inteligencia artificial pueden convertirse en negocios rentables.