Publicidad
Revista Digital
Publicidad

OpenAI ya hace 1,000 mdd con anuncios: ChatGPT encuentra otra forma de hacer dinero

Menos de 200 días bastaron para que la publicidad en ChatGPT alcanzara una facturación anualizada de 1,000 millones de dólares, mientras OpenAI busca diversificar sus ingresos.
Ilustración de OpenAI y ChatGPT con una gráfica ascendente que representa el crecimiento de su negocio de publicidad.
OpenAI ya hace 1,000 mdd con anuncios en ChatGPT: así funciona su nuevo negocio (Imagen realizada con inteligencia artificial / chatGPT/ Expansión)

Los anuncios ya forman parte de la experiencia de ChatGPT, al hacer una pregunta los usuarios pueden encontrar un producto o servicio identificado con la etiqueta de “anuncio”. Debajo aparece una leyenda que aclara que la publicidad no influye en las respuestas que genera ChatGPT.

Publicidad

Lo que para el usuario puede parecer apenas un nuevo elemento dentro de la conversación se convirtió en menos de 200 días en un negocio con una tasa de ingresos anualizada de 1,000 millones de dólares según OpenAI. La compañía comienza ahora a comercializar directamente su publicidad mediante Ads Manager en India, Europa, Medio Oriente y el Norte de África.

El dato cobra relevancia no solo por la rapidez del crecimiento, sino porque OpenAI se encuentra en una etapa en la que necesita demostrar que ChatGPT también se puede traducirse en ingresos suficientes para sostener los enormes costos que implica desarrollar inteligencia artificial (IA).

Hasta ahora, su negocio se había apoyado principalmente en las suscripciones de usuarios, clientes empresariales y el cobro a desarrolladores por utilizar sus modelos mediante API. La publicidad agrega una cuarta fuente de ingresos y acerca el modelo de OpenAI al que ayudó a crecer empresas como Google y Meta.

Más allá de convertirse en una nueva fuente de ingresos para OpenAI, la publicidad dentro de ChatGPT podría representar un cambio en la manera en la que las empresas encuentran a sus consumidores.

Para Enrique Cortés Rello, líder de la Iniciativa de Inteligencia Artificial y director del AI Hub del Tecnológico de Monterrey, esta podría convertirse en “la tercera manera de hacer publicidad digital”, después de los anuncios vinculados a búsquedas, como los de Google, y aquellos que aparecen en redes sociales como Facebook o Instagram.

“Google Ads se basa en lo que buscas en Google. Los anuncios en ChatGPT se basarían en un contexto y una conversación de largo plazo, donde se pueden conocer mejor las motivaciones”, explicó Cortés Rello a Expansión.

Los anuncios se convierten en el nuevo negocio de ChatGPT

La prueba de publicidad comenzó en Estados Unidos a inicios de 2026 para usuarios de los planes Free y Go. Desde entonces, el experimento dejó de limitarse al mercado estadounidense y comenzó una expansión internacional de la que México forma parte desde principios de agosto , cuando la firma empezó una prueba piloto para mostrar publicidad a usuarios mayores de 18 años con esos planes.

Publicidad

También tiene una repercusión importante el hecho de que México fuera elegido, pues la empresa ya había informado que el país se encuentra entre sus 10 principales mercados por número de usuarios activos semanales, lo que lo convierte también en un territorio atractivo para que las marcas experimenten con una forma distinta de publicidad digital.

La diferencia frente a un buscador tradicional está en el momento en el que aparece la publicidad. Una persona puede entrar a ChatGPT para comparar un automóvil, organizar un viaje, buscar una computadora o preguntar qué producto comprar. Por esto, el anuncio puede aparecer dentro de una conversación en la que el usuario ya manifestó una intención.

“Lo importante es el contexto de la decisión, que se infiere a partir de conversaciones largas y diversas”, señala Cortés Relló.

Esto también podría modificar las métricas sobre las que durante años se construyó la publicidad digital, pues, de acuerdo con el especialista, mientras plataformas como Google desarrollaron buena parte de su negocio alrededor de clics e impresiones, el valor de un anuncio dentro de un chatbot puede encontrarse en alcanzar a “personas que están listas para tomar una decisión”.

De consolidarse este modelo, considera, parte de la ingeniería desarrollada alrededor de sistemas como Google Ads tendría que replantearse.

La transformación ya comienza a modificar la manera en la que las marcas compiten por aparecer frente a los consumidores. Otro análisis publicado recientemente mostró que asistentes como ChatGPT y Gemini comienzan a funcionar como nuevos escaparates de productos y servicios, pues una consulta puede reducir cientos de resultados disponibles en internet a unas cuantas recomendaciones.

Este crecimiento llega en un momento importante para OpenAI: fue en marzo cuando la empresa cerró una ronda de financiamiento de 122,000 millones de dólares, con lo que elevó su valoración hasta 854,000 millones. En ese momento reportaba más de 900 millones de usuarios activos a la semana y 50 millones de suscriptores de pago.

Publicidad

El negocio está en monetizar sin perder la confianza

Introducir publicidad en una conversación con IA abre una pregunta: ¿Hasta dónde puede llegar la influencia comercial sobre una respuesta?

OpenAI sostiene que los anuncios están claramente identificados y separados de las respuestas generadas por ChatGPT. También asegura que la publicidad no modifica las respuestas del asistente y que los anunciantes no tienen acceso a las conversaciones privadas de los usuarios.

La separación es relevante porque una conversación con un chatbot puede sentirse menos como navegar por una página web y más como pedir una recomendación directamente a alguien. Incluso, una investigación publicada en 2026 por Jingyi Qiu y Qiaozhu Mei, investigadores de la Universidad de Michigan , plantea precisamente que la publicidad dentro de sistemas de IA generativa introduce un problema diferente al de los anuncios tradicionales.

Los investigadores mencionan que el desafío no se limita a distinguir visualmente un anuncio de una respuesta. Los sistemas generativos pueden influir potencialmente en la manera de presentar información, redirigir decisiones o incluso moldear preferencias, por lo que proponen analizar esta nueva publicidad desde la perspectiva de la confianza y la autonomía del usuario.

El problema plantea una paradoja para OpenAI: la misma confianza que vuelve atractivo a ChatGPT como espacio publicitario puede deteriorarse si los usuarios comienzan a sospechar que las marcas tienen alguna influencia sobre sus respuestas.

El tema conecta con otro debate sobre los incentivos económicos detrás de los asistentes de IA. Hasta ahora, las suscripciones y los servicios empresariales premiaban principalmente que un chatbot fuera suficientemente útil como para que una persona o empresa estuviera dispuesta a pagar por utilizarlo.

“El usuario usa ChatGPT porque ‘confía’ en ChatGPT, pero si ChatGPT le presenta anuncios, ¿puede seguir confiando? Ese es el verdadero balance: entre dinero y confianza”, resume Cortés Rello.

Entonces, la publicidad introduce otro incentivo: también existe valor económico en la atención y en las decisiones que los usuarios toman dentro de la conversación y, por ahora, OpenAI asegura que ambas cosas permanecerán separadas. Sin embargo, conforme ChatGPT deja de ser únicamente un chatbot y se convierte también en buscador, asistente de compras y espacio publicitario, mantener visible esa frontera será una parte cada vez más importante de su negocio.

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad